Cuomo y la Legislatura menosprecian a los inquilinos: Las regulaciones de alquiler no se incluyen en el presupuesto estatal

Tenants lobby in Albany two days before the the budget vote.

El presupuesto del gobernador Andrew Cuomo ya es un hecho, y no incluye n i el fortalecimiento ni la renovación de las regulaciones de alquiler.

La Legislatura terminó la aprobación del presupuesto por la mañana temprano del 31 de marzo, mientras manifestantes llenaban el capitolio estatal. El presupuesto, aclamado como un ejemplo estelar de responsabilidad inflexible por las elites de los poderes corporativos-políticos-mediáticos de Nueva York, recorta drásticamente la financiación de educación y asistencia médica en todo el estado, a la vez que pone fin a un recargo en los impuestos de los que ganan más de $200,000 al año. Es casi seguro que conducirá al despido de muchos profesores y otros trabajadores estatales.

Inquilinos y algunos legisladores estatales demócratas habían instado a Cuomo a incluir las regulaciones de alquiler en el presupuesto, para evitar un enfrentamiento a la hora de la verdad de la misma índole del que debilitó las regulaciones de alquiler en 1997 y 2003. El gobernador había dado a entender que bien podría hacerlo. Sin embargo, el liderazgo republicano del Senado estatal y los grupos de presión de la industria de bienes raíces se opusieron fuertemente, y Cuomo admitió que el asunto era “demasiado complejo” como para buscar una pelea sobre el tema.

Esto fue una gran victoria para los grupos de presión de la industria de bienes raíces, dice el Senador estatal Bill Perkins (demócrata de Manhattan). Él votó en contra del presupuesto y lo llamó “Robin Hood al revés, para complacer a los más afortunados”.

“La omisión es muy preocupante”, dice la Asambleísta Linda Rosenthal (demócrata de Manhattan), la patrocinadora de la propuesta de ley para revocar el descontrol de viviendas disponibles. Ella creyó que incluir la regulación de alquiler en el presupuesto, que contuvo muchas cosas que los republicanos querían, fue la mejor manera de aprobarla en el Senado, porque “por muchos años ha estado claro que a los republicanos del Senado no les interesa en lo más mínimo ayudar a los inquilinos”.

La Senadora Liz Krueger (demócrata de Manhattan) también votó en contra del presupuesto. Su vocero, Katie Kincaid, dijo que Krueger estuvo “increíblemente decepcionada porque la regulación de alquiler no fue incluida” y también se opuso a la reducción de impuestos para los ricos y los recortes en la financiación de asistencia médica, educación y servicios para personas de mayor edad.

Inez Barron (demócrata de Brooklyn) fue una de los pocos Asambleístas que votaron en contra del presupuesto. Ella apoyó incluir la regulación de alquiler, pero también se preocupó por el hecho de que el presupuesto todavía no incluyó los fondos adicionales para educación que la Ciudad de Nueva York ganó en una demanda en contra del gobierno de Pataki, dice su jefa de personal Viola Plummer.

¿Y ahora qué?

¿Dónde deja todo esto a los inquilinos? Ya que las leyes de la regulación de alquiler se vencen el 15 de junio, el objetivo es evitar otra situación como la de 1997 y 2003, cuando el proceso se alargó hasta el último momento y los republicanos del Senado se negaron a renovar las leyes a menos de que fueran debilitadas. Además, ya que el descontrol de viviendas disponibles, aumentos fraudulentos de renovaciones y la pérdida de apartamentos Mitchell-Lama están diezmando la reserva de vivienda asequible en la ciudad, los defensores de inquilinos insisten que con solamente renovar las leyes no basta: hay que reforzarlas para impedir que el sistema se deteriore.

“Tenemos que exigir que esto no se haga el día 14 en el medio de la noche”, dice Rosenthal. “Tenemos que empezar a trabajar en esto ahora. El gobernador ha dicho que quiere hacerlo”.

¿Cómo se puede lograr esto? ¿Cómo pueden los inquilinos activistas evitar otra situación de extorsión en el último momento que podría conducir a resquicios legales adicionales, como por ejemplo anular el fallo de la corte estatal que no se pueden desregular apartamentos en edificios que reciben el descuento de impuestos J-51?

“No se va a lograr por la bondad del gobernador ni de los republicanos”, dice Perkins. “Estamos en una posición de debilidad ahora. Vamos a tener que luchar desde esta posición y ganar a pesar de todo”.

“No se va a decidir solamente por sus méritos”, dice Rosenthal. Puede pasar por regateos políticos, dice, como por ejemplo a cambio de continuar el programa de descuentos de impuestos 421-a para especuladores o poner un límite a los aumentos de impuestos sobre los bienes para pueblos fuera de la ciudad. El límite de impuestos sobre los bienes es menos probable, dice, ya que algunos legisladores de las cercanías de la ciudad temen que pueda dañar las escuelas locales.

Kincaid tiene tres palabras: “El gobernador Cuomo”. Más de 90 Asambleístas demócratas firmaron una carta dirigida a Cuomo instándole a fortalecer las regulaciones de alquiler. Según los legisladores y sus empleados, si el gobernador quiere que esto pase, encontrará la manera de torcer los brazos necesarios.

Sin embargo, los asuntos de inquilinos no han sido una prioridad muy importante para Cuomo. No mencionó las regulaciones de alquiler en la declaración de su campaña sobre políticas de vivienda el año pasado, y los intereses de bienes raíces fueron los contribuyentes más generosos a su candidatura.

“A pesar de repetidas declaraciones del gobernador que apoyaron incluir reformas de alquiler significativas en el presupuesto, al fin de cuentas asintió a los intereses de caseros adinerados y la industria de bienes raíces”, dijo la Campaña de Reforma de Renta Real (Real Rent Reform Campaign) en una declaración emitida después de que se anunció el acuerdo sobre el presupuesto.

Algunos legisladores, incluida Krueger, habían dicho que tratarían de bloquear el presupuesto si recortaba los impuestos de los ricos y no incluía la regulación de alquiler. Esto, obviamente, no sucedió; la Asamblea lo aprobó de forma abrumadora.

Plummer dice que según lo que ella había oído, “casi resultó ser una votación para apoyar al liderazgo de la Asamblea” y que muchos Asambleístas se conformaron porque creyeron que los recortes “podrían haber sido peores”.

El Vocero de la Asamblea Sheldon Silver también pudiera temer repercusiones políticas negativas. El presupuesto de Cuomo, con sus recortes de impuestos para los ricos combinados con “austeridad” como el pretexto para atacar las pensiones y los sueldos de profesores, parece una versión menos rabiosa del presupuesto del gobernador de Wisconsin, Scott Walker, pero la Legislatura ha sido machacada por escándalos.

No obstante, los legisladores que más han hecho para dar a la Legislatura su reputación de corrupta han sido los líderes de los esfuerzos para bloquear medidas a favor de los inquilinos. El Líder de la Mayoría por mucho tiempo, Joseph Bruno, dimitió en 2008 después de ser acusado formalmente de corrupción. El Senador Carl Kruger de Brooklyn recientemente fue acusado formalmente por cobrar sobornos. El antiguo Senador del Bronx Pedro Espada, quien ahora enfrenta dos conjuntos de acusaciones de delitos graves, fue elogiado por el presidente de la Asociación de Renta Estabilizada (Rent Stabilization Association, RSA) Joseph Strasburg porque su cambio de partido en 2009 hundió la revocación del descontrol de viviendas disponibles.

“El que salvó esta industria fue Pedro Espada”, Strasburg, captado en un video no autorizado, dijo a una reunión de la RSA en Brooklyn en marzo. “Todo el mundo se burla de él porque está enredado en litigios, pero si no fuera por él, esta industria habría sido golpeada en todos estos temas”.

Strasburg añadió que “tomamos una posición muy fuerte el año pasado para apoyar a los republicanos para devolverlos al poder. Porque tuvimos el susodicho experimento de dos años con los demócratas del Senado, quienes trataron de realmente dañar esta industria”. Durante las últimas 48 horas de la campaña de 2010, dijo, “La RSA (y no nos avergonzamos de esto) dimos y donamos y apoyamos a todos los republicanos. Básicamente vaciamos la alcancía para asegurarnos que recapturaran el Senado”.

“Esto es corrupto en el sentido más amplio de la palabra”, dice Rosenthal. “Resulta ser comprar influencia y comprar votos”. Sin embargo, ella afirma que los inquilinos no se pueden darse por vencidos.

“Manténganse en alerta”, recomienda Perkins. Se sintió complacido al ver tantos manifestantes en Albany durante la votación, pero para ganar, añade, el movimiento tendrá que crecer “astronómica y rápidamente”.