Inquilinos en la Ciudad de Nueva York consiguen primera congelación de alquileres en 46 años

Por primera vez desde que la estabilización de alquileres comenzó hace 46 años, la Junta de Renta Regulada (Rent Guidelines Board, RGB) de la Ciudad de Nueva York votó a favor de congelar alquileres.

Por un margen de 7 a 2, siendo los únicos disidentes los representantes de los caseros, la junta votó en la tarde del 29 de junio a favor de prohibir aumentos del alquiler para inquilinos con alqui-ler estabilizado que renueven sus contratos por un año, empezando el 1º de octubre. Los inquilinos que renueven sus contratos por dos años tendrán que pagar aumentos de un 2 por ciento.

“Esta es una enorme victoria para los inquilinos”, dijo Harvey Epstein, uno de los dos represen- `tantes de los inquilinos en la RGB, después de la reunión. “Al menos es una declaración de que los inquilinos tienen poder y pueden hacerse escuchar frente a los intereses de bienes raíces”. La combinación de “poner los datos en evidencia ante la junta” y las historias personales relatadas en las audiencias públicas en Manhattan, el Bronx, Queens y Brooklyn a principios del mes, añadió, hicieron a los cinco miembros públicos “entender la grave situación de los inquilinos que están haciendo lo imposible para pagar sus facturas”.

La votación fue la primera vez en al menos 20 años que la RGB ha aprobado pautas propuestas por los representantes de los inquilinos. También fue la primera vez en al menos 20 años que los inquilinos manifestantes en la multitud corearon un lema pro-RGB: “Cuomo nos traicionó, la RGB nos puede salvar”.

La presidenta de la RGB, Rachel L. Godsil, dijo que el cambio más importante desde el año pasado, cuando la junta rechazó una ampliamente esperada congelación de alquileres, fue una disminución de un 21 por ciento en los costos de combustible para los caseros. La junta permitió el aumento en contratos de dos años, dijo, para evitar que los caseros queden atrapados con los alquileres de este año si sus gastos aumentan en el próximo año.

Frente a más de 400 personas en el Gran Salón de Cooper Union, muchas de las cuales corearon ruidosamente en favor de una disminución de alquileres por casi media hora antes de que la reunión empezara oficialmente, los representantes de los inquilinos escogieron el pragmatismo. “Los datos apoyan una disminución de alquileres”, dijo Sheila García al proponer la congelación por un año, “pero no tenemos los votos esta noche para lograrlo”.

La representante de los caseros Sara Williams Willard llamó la congelación “falta de visión de futuro y tendenciosa”. Sin embargo, la presencia de caseros en la multitud fue mínima; alrededor de 20 personas en un rincón aparte del auditorio, una de ellas sosteniendo un cartel que decía “Mercado Libre” y otra con un cartel que decía, “Facturas Demasiado Altas, Alquileres Demasiado Bajos”. Los representantes de los caseros no tuvieron la oportunidad de hacer una propuesta, ya que la RGB aprobó la primera propuesta de García y Epstein.

Godsil dio un discurso de tres páginas antes de emitir su voto a favor de la congelación, enunciando rápidamente una sarta de estadísticas para explicar su postura. Los datos de la junta, dijo, señalaron que los costos de operación de los caseros aumentaron sólo un 0.5 por ciento el año pasado, el aumento más bajo desde 2002, y sus ingresos netos de operación antes de pagos de deudas aumentaron un 3.4 por ciento, el noveno año seguido que han aumentado. Los cálculos “equi-parables” de la junta señalaron que los caseros podrían mantener estos ingresos netos de operación con cambios en una gama entre una disminución de alquileres de un 2 por ciento por un contrato de un año y 1 por ciento por dos años y un aumento de un 0.75 por ciento por un año y 2 por ciento por dos. 

Desde 1990, los ingresos netos de operación de los caseros han aumentado un 34.4 por ciento después de los ajustes por inflación, mientras la falta de techo aumentó casi un 10 por ciento en 2014. Además, en el transcurso de los últimos tres años, los alquileres han aumentado casi cinco veces más que los ingresos de los inquilinos: Con una media de ingresos de $41,500 al año y una media de alquiler de $1,300 al mes, la mitad del millón de inquilinos de alquiler estabilizado en la ciudad actualmente gasta más de un 36.4 por ciento de sus ingresos en el alquiler. 

“Asegurar que los alquileres dan suficientes ingresos para poder pagar los gastos de operación y recibir una ganancia razonable es clave para mantener la reserva de vivienda de alquiler estabilizado”, concluyó Godsil. “Sin embargo, a la luz de los datos actuales de este año, una pauta que da un aumento de un 0 por ciento por contratos de un año es apropiado”.

Estos datos, especialmente el aumento de los ingresos netos de operación de los caseros, que lleva el tiempo de una generación, y el hecho de que la mayoría de los inquilinos con alquiler estabilizado paga más de un tercio de sus ingresos en el alquiler, también podría usarse para abogar por una disminución de alquileres. Los grupos de inquilinos sostienen que la RGB bajo los mandos de los alcaldes Rudolph Giuliani y Michael Bloomberg permitía aumentos de alquiler mucho más altos que los aumentos en los costos de los caseros, y ya es hora de hacer una indemnización por eso.

“Los caseros han recibido más aumentos de lo que sus costos han justificado”, dijo Alan Podhaizer, 69, de Coney Island, antes de la reunión. “Nunca han abierto sus libros de cuentas”.

“Entendemos este argumento”, respondió Godsil, pero dijo que una disminución de alquileres sería “en verdad potencialmente perjudicial a los pequeños propie-tarios”.

“Esto es un día histórico”, dijo el Concejal de Manhattan Corey Johnson. “Por fin la RGB está evaluando las cifras con exactitud y poniéndose de lado de los inquilinos”.

“De hecho, hicieron la pregunta de si se debía tener un aumento, en vez de cuánto debía ser un aumento” dijo el Concejo de Brooklyn Jumaane Williams.

“Esto es muy importante en un momento cuando Albany no hizo nada para nosotros”, dijo la Presidenta del Condado de Manhattan, Gale Brewer. La conge-lación de alquileres no pondrá fin al hostigamiento de inquilinos, dijo, pero muestra que “la gente entiende los peligros que los inquilinos corren”.

Ya que la negativa del gobierno estatal a revocar el descontrol de viviendas disponibles mantiene intacto el incentivo principal de los caseros para desalojar a inquili-nos, el hostigamiento preocupaba muchos en la audiencia. Ruth Riddick de Midwood dijo que en su vecindario en Brooklyn se ha visto a caseros “hostigando a inquilinos hasta que salgan de sus edificios, haciendo mejoras de bajísima calidad y aumentando los alquileres hasta las nubes”. Los alquileres para nuevos residentes se acercan al umbral de desregulación de $2,700, mientras en cuanto a los inquilinos de muchos años (ella ha vivido en su apartamento por 35 años), “los caseros no hacen reparaciones. Esto es parte del hostigamiento”.

“El casero está tratando de des-alojarnos a todos”, dijo Jenny, una joven de 16 años que vive con sus padres y abuelos en Chinatown. Algunos inquilinos en el edificio han aceptado un pago para mudarse, añadió, y los nuevos residentes pagan entre $2,000 y $3,000.

Sin embargo, el estado de ánimo antes de la reunión era festivamente enojado, con la banda de música de la Orquesta Mecánica Maleducada (Rude Mechanical Orchestra) tocando en el patio del edificio de lujo de muchos pisos al otro lado de la calle, mientras los manifestantes fluían en grandes cantidades desde Flatbush, Sunset Park, West Harlem, el Bronx y el Loisaida. “La renta sube, sube/ El pueblo sufre, sufre,” coreaban mientras el baterista hacía resonar un ritmo tantán de “cuatro en el piso”. 

“Ha tardado mucho en llegar”, dijo Wasim Lone del Bueno Viejo Loisaida (Good Old Lower East Side). “Una disminución hubiera sido justicia, pero conseguir una congelación de alquileres por primera vez in la historia de la Junta de Extorsión de Renta es una victoria. Vamos a quedarnos con el cero por ciento, y seguir organizándonos”.

 

Una versión de este artículo apareció primero en Gothamist.