Inquilinos ‘ocupan’ la RGB mientras ésta aprueba un aumento de 4% y un impuesto de pobres

“Chequeo de micrófono” fue la llamada de la parte de atrás del salón, junto con cantos de “Congelación de alquileres”, “El maldito alquiler es demasiado alto” y “¿Qué queremos? ¡Cero por ciento!” Mientras el presidente Jonathan Kimmel iniciaba la reunión del 21 de junio de la Junta de Renta Regulada (Rent Guidelines Board, RGB) entonando el lenguaje legal estándar de la ley de alquiler estabilizado, los manifestantes gritaron y repitieron datos y estadísticas acerca de las vidas de los inquilinos en la Ciudad de Nueva York. “El ingreso medio de los inquilinos con alquiler estabilizado es solamente $37,000”. Llevaron pancartas en inglés, español, chino y bengalí.

La RGB votó para permitir aumentos de alquiler de un 2 por ciento por una renovación de contrato de un año y 4 por ciento por dos años. A los inquilinos que han vivido en sus apartamentos por seis años o más se asestará un “impuesto de pobres”: un aumento de $20 por un contrato de un año y $40 por dos años.

La votación fue de 5 a 4, con todos los miembros públicos a favor, los representantes de los caseros votando “no” porque no era bastante alto (después de que se dieron cuenta de que iba a aprobarse), y los representantes de inquilinos oponiéndose al aumento por ser demasiado alto, sobre todo el  impuesto de pobres. 

Los aumentos, que se aplican a los contratos renovados en el año que empieza el 1o de octubre, son los más bajos que la junta ha permitido desde 2002, pero inquilinos en la multitud estuvieron amargadamente inconformes. “Aún así son injustos”, dijo Belayet Hossain, un inmigrante bengalí que paga $1,750 al mes por su apartamento en Jackson Heights. Si escoge un contrato de dos años, su alquiler subirá $70. 

“No puedo creer lo que esa gente está haciendo”, dijo una mujer enfurecida de Harlem. “Estoy pagando $1,100, que es todo mi cheque de Seguridad Social”.

“Debía ser cero”, dijo Barry Soltz, un líder de inquilinos del vecindario del Bronx Pelham Parkway. “Estamos en una recesión. Las familias están en aprietos”. Llamó los aumentos mínimos “un atropello”.

Miembros de la RGB reconocieron la crisis de vivienda en la ciudad. El representante de los caseros Steven Schleider parecía haber leído volantes del movimiento de inquilinos cuando dijo que tenemos que reemplazar “vivienda de alquiler estabilizado perdida a causa de la desregulación”. El público ahogó la mayoría de lo que dijo, pero como en el pasado, alabó el programa del gobierno de Bloomberg para construir un poco de vivienda supuestamente “asequible” y abogó por la ampliación de subvenciones para inquilinos de bajos ingresos en la línea del programa SCRIE. Tildó de complacientes a los políticos que habían llamado para una congelación de alquileres. 

Entonces propuso aumentos de alquiler de 5 por ciento y 9 por ciento, con mínimos de $50 y $90. Como siempre, la junta lo rechazó, 7 a 2.

Luego la representante de los inquilinos Adriene Holder propuso una congelación de alquileres, “en el interés de la más mínima justicia”. Ella sostuvo que más de la mitad de los inquilinos con alquiler estabilizado actualmente pagan más del 35 por ciento de sus ingresos en alquiler, la tasa más alta en toda la historia de la Encuesta de Vivienda y Disponibilidad municipal. Los alquileres han aumentado un 25 por ciento en los últimos seis años, añadió, y 84 por ciento de los pobres actualmente pagan más de la mitad de sus ingresos en alquiler; anteriormente era de 66 por ciento. 

Como siempre, la junta lo rechazó, 7 a 2. Después de varios minutos de intercambio de opiniones fuera de los micrófonos, los miembros regresaron para aprobar la propuesta de aumentos de Kimmel.

Muchos inquilinos, hartos de este predecible ritual anual, están abogando por la reforma de la RGB. “Sabemos que los miembros públicos están conchabados con la industria de bienes raíces,” dijo Barry Soltz en una breve manifestación antes de la reunión. Wasim Lone del Bueno Viejo Loisaida (Good Old Lower East Side) lo llamó una “estampilla de goma” y la “Junta de Sacar un Ojo de la Cara en Alquiler” (Rent Gouging Board). Añadió que necesitamos una junta que preste atención a las necesidades de los trabajadores.

La Asamblea aprobó legislación este año para permitir que los miembros de la RGB se eligieran entre personas con una gama más amplia de cualificaciones y requerir la confirmación de los nombrados del alcalde por el Concejo Municipal, pero el Senado estatal se negó a votar acerca del tema.

 Varios miembros de la RGB han dicho que el modelo de “todos son iguales” del sistema para permitir aumentos de alquileres no es justo. “Este mecanismo no está funcionando. Este mecanismo está descompuesto”, declaró el miembro público Betty Phillips Adams, antes de votar a favor del aumento de alquileres.

El miembro público Ronald Scheinberg criticó a la Vocera del Concejo Municipal Christine Quinn por haber hablado a favor de una congelación de alquileres. “Si no le gusta la manera en que esta junta hace su trabajo, debe dedicarse a cambiar la ley”, dijo. 

En realidad, el Concejo Municipal no tiene el poder de fortalecer las leyes de alquiler o controlar los procedimientos de la RGB, porque la ley Urstadt de 1971 limita este poder al estado. Sin embargo, también se puede sostener que Quinn, quien se ha vuelto más abiertamente a favor de los inquilinos mientras prepara su campaña para los comicios de la alcaldía el próximo año, habría podido asegurar una RGB más a favor de los inquilinos en 2009 si se hubiera opuesto al proyecto de ley que permitió un tercer período al alcalde Michael Bloomberg, en vez de encabezar los esfuerzos para persuadir al Concejo que lo aprobara.