Inquilinos en Inwood se organizan y ganan reparaciones

Los inquilinos del 125 avenida Vermilyea en Inwood empezaron a organizar una asociación de inquilinos en noviembre de 2016. Al principio, se reunieron en torno a problemas visibles como basura en los pasillos, una puerta principal rota, y aparatos de iluminación rotos en todo el edificio.

Pero luego supieron que sus vecinos no estaban compartiendo todos los problemas que estaban sufriendo. En la primera reunión de la asociación, la gente habló de cielorrasos abombados, baldosas desprendiéndose, falta de calefacción, moho, goteos continuos del techo, una escalera rota y hoyos en sus paredes y cielorrasos por obras de reparación que nunca se terminaron o fueron parchadas inadecuadamente. La mayoría de los inquilinos en los 17 apartamentos son latinos, y muchas de las personas mayores hablan español principalmente. Se frustraron al tratar de comunicarse con el monolingüe personal de administración angloparlante.

“Somos una familia aquí. Nos cuidamos”, dice el presidente de la asociación de inquilinos, Eduardo Espinal. “La mayoría de nosotros hemos vivido en este edificio por más de 30 años, y la mayoría de nosotros tenemos más de 50 años, con congelaciones del alquiler SCRIE o DRIE”. La falta de reparaciones y ofertas de compra de sus derechos como inquilinos por parte del casero han hecho a los residentes de muchos años preguntarse si el propietario, Lemle & Wolff Companies 125 Vermilyea LLC, los quiere fuera.

“Vinieron a mi puerta y me ofrecieron dinero para mudarme, pero les dije que no porque quiero quedarme”, dijo Manuel Contreras a Univision 41 Nueva York. Él ha vivido en el edificio por más de 30 años y paga menos de $1,000 al mes en alquiler.

El edificio está ubicado en el lado este de Broadway, donde la mayoría de los residentes son inmigrantes latinos. Según estadísticas del Censo de los EE.UU., un 77 por ciento de las familias en el vecindario ganan menos de $20,000 al año. Se ofrecen apartamentos disponibles por $2,200 a $2,500 al mes.

Inquilinos en 125 Vermilyea eventualmente se reunieron con el administrador de la propiedad, Avrahom Rosenstock, en su vestíbulo, después de enviar una carta exigiendo reparaciones y hacer una “acción 311”, en la cual llamaron a la línea de quejas tan frecuentemente como pudieron para informar de problemas de reparaciones no resueltos en sus apartamentos y edificio. Le dieron al casero dos semanas para hacer todas las reparaciones urgentes. Al día siguiente, el superintendente estaba trabajando intensamente, haciendo citas y completando reparaciones.

Algunos residentes, incluido Contreras, todavía están esperando reparaciones como arreglar una puerta de recámara rota, baldosas del baño rotas y hoyos en paredes donde está goteando agua. Pero la mayoría en la larga lista de reparaciones que los inquilinos exigieron se terminaron dentro del mes.

“Desde que hemos formado una asociación, hemos visto que un poquito cantidad de presión ha logrado muchos cambios positivos en nuestro edificio”, dice Espinal. “Después de 30 años, estamos viendo una mejora en las reparaciones, y esto es bueno”.