Las leyes de protección de alquileres vencen en dos meses: Ahora, ¿qué?

Después de haber adoptado una postura bravucona al acercarse la fecha límite del 1º de abril, el Gobernador Andrew Cuomo retiró sus amenazas a retrasar el presupuesto estatal a menos que los líderes legislativos se pusieran de acuerdo con sus “reformas” en contra de la educación pública y con algunas menores disposiciones éticas. 

El Fiscal General Estatal Eric Schneiderman y grupos de buen gobierno criticaron las nuevas medidas éticas, como por ejemplo obligar a los legisladores a comprobar que realmente están en Albany antes de que puedan cobrar sus pagos de $172 al día para sus gastos, llamándolas “pequeños ajustes.” En vez de prohibir ingresos de otras fuentes para legis-ladores, como había propuesto Schneiderman, el arreglo supuestamente requerirá más transpa-rencia con respecto a esas fuentes de ingresos; pero hay tantos resquicios legales que la mayoría de los observadores dudan que esta medida cambie cosa alguna. 

La revocación del infame resquicio legal LLC brilló por su ausencia en las reformas éticas de Cuomo. Esto es la brecha en nuestras leyes de financiamiento de campañas que permite a los especuladores de bienes raíces ricos inyectar millones de dólares en las campañas electorales de Cuomo al establecer separadas sociedades de responsabilidad limitada (limited-liability companies, LLC) para cada edificio que les pertenece. Ya que se permite que cada LLC dé la cantidad máxi-ma, esto facilita que los caseros evadan los ya aflojados topes en las contribuciones de campaña. 

Muchos otros asuntos que Cuomo había insertado en los proyectos de ley del presupuesto cayeron al acercarse la fecha límite del 1º de abril. Entre estos fueron la Ley DREAM, que haría más fácil la matriculación de inmigrantes en universidades; un incremento en el salario mínimo estatal; aumentar la edad en que se puede enjuiciar a menores por crímenes como si fueran adultos; aumentar el número permitido de escuelas chárter; y propuestas para luchar contra agresiones sexuales en los campus universitarios. Cuomo inicialmente había exigido que todos fueran incluidos en el presupuesto, y uno tras otro los dejó caer ante la oposición legislativa.

Estas cuestiones por resolver significan que las semanas restantes de la sesión legislativa serán de trabajo muy intenso, haciendo más difícil nuestra lucha por leyes de alquileres más fuertes. Los inquilinos tienen que estar aún más visibles y enérgicos para asegurar que las regulaciones de alquileres sean tratadas como cuestión clave y no como cosa adicional. El fin de la sesión legislativa está programado para el 17 de junio, dos días después de que las leyes de alquileres y conversión de coope-rativas deban renovarse.

 

¿Van a mantenerse firmes los demócratas de la Asamblea esta vez?

La única esperanza de los inquilinos para no quedarse jodidos este año cae en nuestros amigos, los demócratas de la Asamblea.  Ya sabemos que los republicanos del Senado pretenderán cumplir con los deseos de los caseros, pero si los demócratas de la Asamblea no se mantienen firmes, perderemos.

Las leyes de alquileres estatales seguramente serán renovadas de una manera u otra, pero la cuestión clave es cómo puedan ser cambiadas. Las leyes de alquileres actuales han conducido a la desregulación de alrededor de 400,000 unidades de vivienda asequible, por resquicios legales que permiten a los caseros desregular unidades y aumentar alquileres todavía regulados para desalojar a los inquilinos. Una “extensión sin modificaciones” que simplemente renovara las leyes de alquileres actuales sería una derrota, porque estos resquicios legales continuarían eliminando miles de unidades de vivienda de alquiler regulado cada año.

Los republicanos del Senado, que tienen una mayoría estrecha pero firme, son en su totalidad propiedad de la industria de bienes raíces de la Ciudad de Nueva York. El Líder de la Mayoría, Dean Skelos, se opondrá a cualquier cambio en las leyes de alquileres para proteger mejor a los inquilinos o dar marcha atrás a la eliminación progresiva del sistema de regulación de alquileres. Si los inquilinos no dan marcha atrás a esta tendencia este año, la pérdida continuada de apartamentos regulados socavará nuestro poder político y de ahí nuestra capaci-dad para ganar la renovación de las leyes en el futuro.

Los demócratas del Senado sue-len estar a favor de los inquilinos, pero el estricto control de los republicanos significa que aunque los demócratas puedan aliarse a nosotros en los medios de comunicación, no pueden hacer nada legislativamente para ayudarnos.

La mayoría de los demócratas de la Asamblea han tradicionalmente apoyado las regulaciones de alquileres, con algunas excepciones. Sin embargo, no han logrado impedir que el Senado y el gobernador dañaran las leyes de alquileres. En 1993, 1997 y 2003, la Asamblea aceptó proyectos de ley de extensión que aceleraron la pérdida de unidades de alquileres protegidos. En 2011, en medio de una enérgica campaña de organización de inquilinos, las leyes de alquileres se renovaron sin más enmiendas debilitantes y con leves mejoras, principalmente el aumento del umbral para desregu-lar apartamentos disponibles de $2,000 al mes a $2,500 en alqui-ler, un cambio estético que no tuvo ningún impacto real. En efecto, la lucha entre el movimiento de inquilinos y la industria de bienes raíces resultó en empate, así que la eliminación progresiva continuó sin descanso.

El antiguo Vocero de la Asamblea, Sheldon Silver, y el Gobernador Andrew Cuomo trataron de representar estas mejoras mínimas en 2011 como una gran victoria de los inquilinos. La realidad es que Skelos vetó cambios más importantes, Cuomo se rindió y Silver, según la reciente acusación legal en su contra, estuvo en una relación corrupta con especuladores de bienes raíces que trataban de eliminar progresivamente las leyes de alquileres.

 

¿Qué hará el Vocero Heastie?

El nuevo Vocero, Carl Heastie (demócrata del Bronx) ha hecho declaraciones alentadoras sobre su deseo de ganar protecciones de alquileres más fuertes, pero tendrá que gastar capital político real para ganar las reformas que los inquilinos necesitan. Si NO les da duro, dejando claro que la Asamblea no aprobará cosas que el Senado y el gobernador quieren, podemos anticipar otra repetición de lo que pasó en 2011. Empero, ya que hay tantas cosas que nuestros adversarios quieren en Albany, tenemos que estar seguros de que podemos contar con el Vocero para “trazar una línea en la arena” para restablecer nuestras leyes de protecciones de alquileres.

Todo parece indicar que el nuevo Vocero es mucho más receptivo hacia sus miembros que Silver. Por eso, la pregunta real es, ¿dejarán claro a Heastie nuestros miembros locales de la Asamblea que una victoria real para los inquilinos supone la revocación total de la desregulación de vivienda disponible? Como nuevo Vocero, Heastie tiene que mostrarse digno del puesto ante los colegas que lo eligieron para sustituir al desacreditado Silver. Políticamente, necesita ganar cambios en las leyes de alquileres que sean mejores de las que negoció Silver en 2011.

La cosa más importante que los inquilinos en la Ciudad de Nueva York y los condados en sus cercanías Nassau, Rockland y Westchester pueden hacer en las próximas semanas es dejar claro a nuestros miembros de la Asamblea que deben juntarse y exigir que el Vocero se mantenga firme en las negociaciones. Si los miembros simplemente se quedan con los brazos cruzados esperando a que Heastie negocie un arreglo, debemos prepararnos para oír muchas excusas tipo “lo sentimos, pero fue lo mejor que pudimos conseguir”. A menos que los inquilinos apliquen presión sobre nuestros amigos, es probable que se acobarden otra vez.

Ya hay algunos miembros de la Asamblea que están diciendo a sus electores, “El Senado no aprobará estos proyectos de ley. ¿Qué quieren que hagamos?” Hablando sin pelos en la lengua, legislar es su trabajo. Necesitan defender a los inquilinos. Las demócratas de la Asamblea tienen poder, si eligen ejercerlo. ¿Van a ceder los derechos de los inquilinos otra vez? La respuesta queda con us-ted, querido lector, y con sus vecinos y amigos. El tiempo corre. 

 

¿Qué tal el Gobernador Cuomo?

Es necesario avergonzar a Andrew Cuomo para que se ponga al lado de los inquilinos entre ahora y el 15 de junio. El gobernador nunca ha declarado una postura pública sobre cuáles son los tipos de cambios en las leyes de alquileres que apoya. ¿Quiere revocar la desregu-lación de vivienda disponible? ¿Quiere poner bajo regulación otra vez los apartamentos que han sido puestos en la tasa del mercado? ¿Qué tal hacer temporales los aumentos del alquiler para mejoras importantes de capital de todo el edificio? ¿Está a favor de poner fin a la estafa de “alquileres preferenciales”, que permite a los caseros aumentar alquileres estabilizados por cientos de dólares al mes cuando los inquilinos renuevan sus contratos? ¿Está a favor de eliminar el bono de un 20 por ciento para vivienda disponible que los caseros pueden añadir al alquiler cada vez que un apartamento se alquila a otro inquilino?

Andrew Cuomo, quien ha recaudado millones de dólares en contribuciones de campaña por parte de los magnates de bienes raíces, nunca ha dicho ni una sola palabra sobre ninguna de estas cuestiones. Ya es hora de que hable.

También es importante no olvidar que Cuomo se hizo responsable de ayudar a los republicanos a mantener su mayoría en el Senado. Primero, claudicó en 2012 en torno a la redistribución de asientos en la legislatura: Después de prometer que vetaría cualquier plan de redistritación partidario, firmó un arreglo que permitió a Skelos trazar de nuevo las líneas de los distritos, tergiversándolas descaradamente para favorecer a los candidatos republicanos. Luego, cuando a pesar de esta tergiversación los demócratas ganaron una mayoría de 33 a 30 en aquel noviembre, Cuomo actuó entre bastidores para tramar la alianza entre Skelos y la “Confe-rencia Demócrata Independiente” (Independent Democratic Conference), liderado por el pro-casero Jeff Klein (demócrata del Bronx y Westchester), que en efecto dio el control del senado al partido republicano.

El año pasado, Cuomo prometió a regañadientes que ayudaría a los demócratas tomar control del Senado otra vez, pero hizo muy poco para ayudarlos a lograrlo. No compartió su masiva caja de campaña con ellos y sólo hizo campaña simbólica para candidatos demócratas para el Senado.

 

Por qué los inquilinos quieren una extensión corta de las leyes de alquileres

A pesar del control republicano del Senado, nuestras posibilidades para ganar reformas significativas este año son buenas no obstante, si los inquilinos se esfuerzan mucho y se enfocan durante los dos meses que vienen, y si nuestros amigos en la Asamblea se mantienen firmes. Sin embargo, realísticamente no vamos a ganar todo lo que necesitamos este año. Por eso, los inquilinos están promoviendo la extensión más corta posible de las leyes de alquileres, dos años, hasta 2017. La legislatura estatal se ha mostrado incapaz de lidiar con esta cuestión excepto cuando las leyes están a punto de vencer, así que una extensión de dos años permitirá al movimiento de los inquilinos seguir luchando para cerrar más resquicios legales.

Es importante recordar que hace cuatro años, los grupos de presión de los caseros propusieron una extensión sin precedentes de 14 años, hasta 2025. Sabían que para entonces, quedarían tan pocos apartamentos regulados que podrían convencer a la legislatura para que permita que las leyes de alquileres venzan de una vez por todas.