Los Republicanos Preparan Un Asalto A Las Leyes De Alquiler

Las leyes de alquiler expirarán dentro de seis meses, y los republicanos se preparan en Albany para desatar un arsenal de propuestas dirigido a debilitar la protección de los inquilinos. “La gente no se está beneficiando con la ley que existe en la actualidad. Tenemos que cambiarla,” expresó Bob Farley, consejero del Comité de Vivienda del Senado Estatal. Argumentó que la eliminación de las regulaciones del alquiler en realidad va siginificar alquileres más bajos, y dijo que “sería irresponsable” que el estado no considere dejar que expiren.

Las regulaciones del alquiler-tanto el control de alquiler como la estabilización de renta-que affectan a más de 2 millones de neoyorquinos, expiran el 15 de junio. Si no son renovadas, los inquilinos de alquiler controlado-unas 100,000 familias, mayormente ancianos-podrían ser arbitrariamente deshauciadas al final de ese mes. Los inquilinos que viven en el millón de apartamentos de renta estabilizada de la ciudad van a correr la misma suerte al finalizar el contrato.

Pero la renovación tiene que ser aprobada por por ambas cámaras de la Legislatura Estatal, incluído el Senado Estatal, controlado por los republicanos, y firmada por el governador Pataki. La Asociación para la Estabilización de Renta (RSA), principal grupo de cabildeo de los caseros, ha dado miles de dólares a ciertos politícos. El 5 de diciembre, el Líder de la Mayoría en el Senado Estatal Joseph Bruno (R-Rensselaer), uno de los principales recipientes de las donaciones del RSA, prometió en la reunión anual de los caseros que el iba a “liberar la ciudad” y a abolir los controles de renta.

Los activistas en favor de los derechos de los inquilinos se están concentrando en la Legislatura, donde el presidente del Comité de Vivienda de la Asamblea, Vito López (D-Brooklyn) dijo que la batalla será entre “la fuerza financiera de los caseros y la movilización politíca de los inquilinos.” “A mayor organización de parte de los inquilinos, tanto mejor,” dijo Ben Powell, encargado de los asuntos de vivienda para la Senadora estatal Catherine Abate (D-Manhattan).

A pesar de la oposición que en el pasado ha tenido el governador Pataki a la regulación del alquiler, algunos observadores opinan que las consecuencias politícas de eliminarla completamente sería demásiado para él. “No es politícamente posible,” dijo Powell. “Sería demásiado cruel, impracticable.” El espectro de viudas de 82 años tiradas en la nieve cuando les suban la renta de $250 a $1,100, va a hacer imposible las posibilidades de que el governador sea reelecto en 1998.

Pero aun cuando los republicanos en Albany accedan a renovar las leyes de alquiler, hay una serie de cambios que ellos podrían empujar para debilitarlas. Esto incluiría el descontrol de los apartamentos vacíos, los cuales se desregularían cuando el inquilino se mude; descontrolar los edificios de 20 o menos apartamentos; bajar el tope de los apartamentos de alta renta de $2,000 al mes a $1,000; eliminar el control de renta para los apartamentos ocupados por inquilinos que perciban por encima de cierto ingreso; eliminar los controles para todos, excepto los ancianos, y requerir que la renta que pagan los inquilinos en huelga sea depositada en las cortes.

Farley, consejero del Comité del Senado cuyo presidente es el republicano Vincent Leibell, dijo que no sería una mala idea eliminar las leyes por completo. La desregulación bajó los precios en la industria aérea, dijo. Si se eliminan los controles de renta, ello daría lugar a un auge de la construcción y el incremento en la oferta de vivienda haría bajar las rentas.

Cómo funcionaría esto en el mundo real, es algo dificíl de entender. El precio de la tierra, las tasas de hipoteca y los precios de construcción, los cuales constituyen los gastos mayores en la construcción de nuevas viviendas, no van a bajar si la regulación de la renta se eliminan. “Cómo se sabe que no bajarán,” responde Farley. Y las nuevas viviendas en la ciudad de Nueva York están ya excluida del control de alquiler, al menos que los dueños se acojan a una disminución de impuesto. El responde que los dueños de edificios están asustados por la posibilidad de que algún día sus edificios pasen bajo la regulación de alquiler.

Farley añade que el apoyaría en forma absoluta un examen de medios para los inquilinos de ingresos altos y medios. “No debemos de estar subsidiando la vivienda a los millonarios,” dice el, agregando que hay miles de inquilinos ricos pagando una renta artificialmente baja. Él contradice las cifras federales más recientes, que en una encuesta de 1993 indican que de los más de 200,000 apartamentos de renta estabilizada en la ciudad que pagan por debajo de los $400, sólo alrededor de 200-menos de un décimo de un 1 por ciento-estaban rentados a personas con un ingreso superior a los $100,000 anual.”Yo no quiero meterme en una guerra de estadística con usted,” dijo él.

Él también rechazó como “peyorativa” la idea de que el descontrol de los apartamentos vacíos y otros aspectos similares están dirigidos a debilitar la protección de los inquilinos. “El objetivo de nuestro comité es asegurar vivienda accesible y de calidad,”

El asambleísta Vito López dice que la perdida de la regulación de las rentas sería una “catástrofe,” y que presionar al Consejo de la Ciudad de Nueva York para que renueve las leyes locales de renta antes de que expiren el 31 de marzo es un primer paso importante para los inquilinos.

“Si el Consejo de la Ciudad no renueva las leyes de protección, será muy duro para nosotros en Albany,” dijo el presidente del Comité de Vivienda. “Si vamos a Albany con las leyes tal y como están, sería un mandato fuerte. El governador no tendría dónde escudarse si el Consejo de la ciudad renueva el control del alquiler.”

En la lucha política alrededor de este asunto, los cinco senadores estatales republicanos de la ciudad de Nueva York podrían inclinar la balanza. Uno de ellos, Roy Goodman, de Manhattan, considera que la regulación debe mantenerse intacta, “una prioridad,” dijo Rebecca Russell, una de sus voceros. Los otros cuatro, Guy Velella, del Bronx, John Marchi de Staten Island, y Frank Padavan y Serphin Maltese de Queens, todos provienen de barrios conservadores, con menos viviendas alquiladas que el resto de la ciudad, y todos fueron reelectos sin oposición demócrata.

Otra posibilidad, dijo Ben Powell, es que la Asamblea pase “una ley de una cámara” haciendo temporales los incrementos por arreglos capitales y fortaleciendo las leyes en contra del hostigamiento, y utilizar esto como un arma de negociación. La regulación de la renta podría también ser parte de las probables negociaciones cuando los republicanos traten de hacer recortes en el bienestar social (welfare) y quieran construir más cárceles, señaló.

Desafortunadamente para los inquilinos, la suerte de la regulación de alquiler podría decidirse a último minuto en negociaciones a puertas cerradas entre el governador Pataki, el líder de la mayoría, Bruno, y el vocero de la Asamblea, Sheldon Silver. Este último dijo al New York Times en noviembre que el estaba dispuesto a ser flexible en este asunto, palabras que muchos inquilinos podrían interpretar como el que podría venderse. “Yo no estoy arrodillado ante nada,” dijo el vocero. Ni Bruno ni Silver respondieron a nuestras llamadas telefónicas.