Manifestantes construyen “vivienda” en el vestíbulo de especulador multimillonario

Alrededor de 75 manifestantes construyeron su propia versión de “vivienda para llenar espacios vacíos” en el vestíbulo del especulador multimillonario Larry Silverstein el 4 de diciembre.

“Ahora no es el momento para regalar miles de millones de dólares a personas que ya tienen miles de millones de dólares”, dijo el director de Met Council, Jaron Benjamin, al reunirse con los manifestantes en una esquina en Tribeca justo antes de la caída de la tarde, con la multitud repitiendo sus palabras estilo “chequeo de micrófono”. “Si quiere construir torres de lujo en propiedades de NYCHA, yo digo que ¡constru-yamos viviendas para el 99 por ciento en su propiedad!” Llevando cinco grandes “rascacielos” de cartón que decían “Vivienda para Todos” (Housing 4 All of Us), se dirigieron silenciosamente por la Calle Greenwich hacia el nuevo edificio de Silverstein, 7 World Trade Center, y pasaron inadvertidos al vestíbulo por las puertas giratorias. 

Silverstein es uno de los especuladores que la Autoridad de Vivienda Pública de la Ciudad de Nueva York (New York City Housing Authority, NYCHA) ha solicitado construir edificios de lujo para “llenar espacios vacíos” en patios de re-creo y estacionamientos de ocho urbanizaciones en Manhattan. También está construyendo una de las cinco torres de lujo que este año recibieron una suma total de $1.1 mil millones en descuentos de impuestos estatales destinados a vivienda asequible, gracias a una enmienda estilo nadie-admite-la-responsabilidad-por-esto agregada a un polifacético proyecto de ley sobre vivienda aprobado el invierno pasado, y también, quizás, gracias a los más de $440,000 que sus constructores regalaron a políticos estatales durante el año pasado.

“Tenemos Ocupa Wall Street en nuestro vestíbulo”, dijo un guardia de seguridad por teléfono, mientras los manifestantes colo-caban los cinco edificios de cartón. 

“No es Occupy Wall Street”, le contestó un manifestante. En realidad, los manifestantes venían de una mezcla de Met Council, Comunidades de Nueva York para el Cambio (New York Communities for Change), Voces de la Comunidad Escuchadas (Community Voices Heard) y una manifestación cercana en contra del recorte de $100 por semana que hizo American Express en los salarios de sus guardias de seguridad. Sin embargo, la respuesta fue la misma. “Esto es propiedad privada. Tienen que salir”, anunció un policía de la Port Authority, mientras alrededor de 20 otros policías y guardias de seguridad cercaban a los manifestantes. 

Los manifestantes decidieron salir pacíficamente, coreando “Sin justicia, no hay paz”. Un guardia empujó a Jim Lister de la Campaña para Reformas de Renta Reales contra un palo, rompiéndole los anteojos. Lister, quien vive de pagos por incapacidad de Seguro Social, dijo que los había conseguido hace cinco meses, después de cinco años de ahorrar para poder comprarlos. “Estaba sosteniendo uno de los edificios y el tipo me empujó”, dijo. También sufrió leves heridas en el párpado y la nariz.

La ocupación duró menos de cinco minutos, y el grupo se reagrupó afuera.

“Estamos hartos de que los multimillonarios dicten cómo debemos vivir en NYCHA”, le dijo Madelyn Innocent de Voces de la Comunidad Escuchadas a la multitud afuera, mientras la policía estaba cerrando las puertas giratorias con llave. Ella ha vivido en las Douglass Houses en el Upper West Side, una de las urbanizaciones en la mira para un proyecto de llenar espacios vacíos, por más de 50 años, e instó al alcalde entrante Bill de Blasio “a mantenerse firme en sus promesas de campaña”.

“Tengan por seguro que sacudimos algunas jaulas”, añadió Benjamin.

La manifestación fue una de una docena de acciones de “Un Nuevo Día Nueva York” (New Day New York) ese día, incluidas protestas en contra de los salarios bajos de trabajadores en edificios del distrito de lujo High Line, en contra de deudas estudiantiles en el Banco de America y en contra de intentos de destruir un sindicato, fuera de la casa particular en el Upper East Side de un miembro de la junta directiva de Cablevision, donde los Trabajadores de Comunicaciones de América (Communications Workers of America) desplegaron un gigantesco cerdo inflable. Las tres demandas de la manifestación fueron: no más descuentos de impuestos para multimillonarios, que Silverstein deje de abusar lagunas legales de financiamiento de campañas y que abandone cualquier plan para construir vivienda de lujo en urbanizaciones de NYCHA.

Enfrentar la desigualdad de ingresos en la ciudad “empieza con que las familias puedan vivir aquí”, dijo Jonathan Westin de Comunidades de Nueva York para el Cambio. “Necesitamos construir más, necesitamos conservar más, y necesitamos que sea profundamente asequible”. Definió “profundamente asequible” como “asequible para un trabajador de comida rápida”.

“Estamos aquí para decir a los especuladores que ustedes tienen que abrir paso a un nuevo día en Nueva York,” dijo Eugene Woody de Voces de la Comunidad Escuchadas. Durante el reinado de 12 años de Michael Bloomberg como alcalde, añadió, recibieron descuentos de impuestos, pero “dejaron a las personas comunes y corrientes al margen”.

Mientras protestas y demandas legales han retrasado el plan de NYCHA para llenar espacios vacíos, y de Blasio ha dicho que se opone a construir edificios de lujo entre vivienda pública, la idea sigue preocupando a muchos residentes de las urbanizaciones. “Si esto puede suceder de esta manera, va a suceder más o menos a todo el mundo”, dijo Woody, quien, como Innocent, vive en las Douglass Houses. “La gente debe empezar a prestar atención”.