Manifestantes reclaman ‘asequibilidad verdadera para todos’ frente a la alcaldía

Inquilinos de muchos vecindarios de la Ciudad de Nueva York se unieron a la manifestación Asequibilidad Verdadera para Todos frente a la alcaldía el 6 de marzo para exigir que la ciudad cree más viviendas para personas de bajos ingresos y reforme la Junta de Renta Regulada (Rent Guidelines Board). Coreando “¡No más acoso! No más descontrol”, más de 200 personas manifestaron frente a la alcaldía el 6 de marzo para exigir que el alcalde Bill de Blasio cree más vivienda al alcance de los neoyorquinos de bajos ingresos. 

“Estamos comenzando nuestra campaña para recuperar la ciudad”, dijo a la multitud el director de Met Council, Jaron Benjamin.

Denominada “Asequibilidad Verdadera para Todos”, la campaña está diseñada para influir en el alcalde antes del 1o de mayo, cuando él tiene programado emitir su plan para “crear o conservar” 200,000 unidades de vivienda asequible. Está respaldada por una coalición de grupos defensores de inquilinos que incluyen Acción Comunitaria para Apartamentos Seguros (Community Action for Safe Apartments, CASA), Voces de la Comunidad Escuchadas (Community Voices Heard), Hacer el Camino Nueva York (Make the Road New York), Met Council, Comunidades de Nueva York por el Cambio (New York Communities for Change) y  VOCAL-NY. Miembros del sindicato de trabajadores municipales Consejo Distrital 37, vestidos de gorras de verde y amarillo, también asistieron.

La ciudad tiene ahora un déficit de 400,000 apartamentos para personas que ganan menos de $35,000 al año, dijo a la multitud Ismene Speliotis de la Asociación Mutua de Vivienda de Nueva York (Mutual Housing Association of New York, MHANY). En un informe emitido para coincidir con la manifestación, este grupo estima que la ciudad tiene casi 800,000 familias que ganan menos de un 40 por ciento del “ingreso medio del área” metropolitana que se usa para definir “asequibilidad”, pero sólo hay alrededor de 270,000 apartamentos razonablemente a su alcance: apartamentos estudios que se alquilan por menos de $573 al mes y apartamentos de dos dormitorios por menos de $818.

“Conozco a madres de familia con dos o tres hijos en un apartamento de un dormitorio”, dijo la activista trabajadora de comida rápida Naquasia LeGrand.

Según el informe de MHANY, las 165,000 unidades supuestamente asequibles “creadas y conservadas” bajo el mando de Michael Bloomberg “en realidad solamente eran asequibles para los residentes de la clase media y los más adinerados. Los residentes de bajos ingresos fueron totalmente dejados atrás”. Hasta entre los apartamentos de-signados como para personas de bajos ingresos, muchos “se volvieron inasequibles rápidamente, porque los ingresos de una familia no aumentan al mismo ritmo que el alquiler”.

Los oradores en la manifestación hablaron sobre una variedad de cuestiones, desde el no construir urbanizaciones de lujo dentro de urbanizaciones de vivienda pública hasta el nombramiento de miembros públicos más amigos de los inquilinos en la Junta de Renta Regulada (Rent Guidelines Board, RGB). “Necesitamos una congelación de alquileres”, dijo Leon Black de CASA.

Irania Sánchez de Bushwick, hablando en español, dijo que ella, su madre y sus dos hijas son la única familia que queda en su edificio, porque el nuevo casero ha desalojado a los demás con “tácticas de intimidación”.  Randy Dillard de CASA instó a la ciudad a que sancione severamente a caseros que añaden tarifas ilegales a las facturas de alquiler y dijo que los inquilinos que se enfrenten al desalojo en la Corte de Vivienda deben tener el mismo derecho a representación legal como los acusados que se enfrenten a cargos criminales. El Bronx, dijo, está pasando por una “crisis de desalojo”, con 11,000 familias desalojadas en 2012.

Gary LaBarbera, el director del Consejo de Edificación y Construcción de Nueva York y sus Alre-dedores (Building and Construction Trades Council of Greater New York), dijo que los 100,000 trabajadores de construcción sindicalizados de la ciudad “quieren formar parte de” la construcción de vivienda para personas de bajos ingresos, la mayoría de la cual actualmente se construye o se renueva con mano de obra no sindicalizada y más barata. “Entendemos los aspectos económicos, pero queremos hacer esto”, dijo después al Tenant/Inquilino. Las cooperativas sin fines de lucro de Penn South en Chelsea, el cuadro más barato de apartamentos de propiedad privada en bajo Manhattan, fueron financiadas mayoritariamente con fondos de pensiones sindicales, añadió.

La residente del Sur del Bronx Madeline Méndez dijo que asistió a la manifestación para “luchar por la gente que tiene Sección 8”.

Las propuestas más específicas de la coalición son ideas para evitar los dos obstáculos más grandes a la creación y conservación de vivienda asequible: la ley estatal prohíbe a la ciudad que fortalezca sus regulaciones de alquileres y la ley federal le prohíbe construir más vivienda pública. Esto ha forzado a la ciudad a depender del “derrame” (trickle-down) de urbanizaciones de lujo, dando exenciones de impuestos y zonificación a cambio de la inclusión de unidades que se alquilan por menos de la tasa del mercado, pero los constructores se aprovechan de la formula de “ingreso medio del área”, que clasifica como de “ingresos medios” a familias con ingresos tan altos como $125,000 y permite que apartamentos que se alquilan por más de $2,000 sean calificados como “asequibles”.

Lo que la ciudad puede hacer, dice la campaña, incluye:

 

  • requerir más apartamentos para personas de bajos ingresos en las urbanizaciones subvencionadas por la ciudad y dar subvenciones más grandes para apartamentos del tamaño apto para familias;
  • invertir más dinero en reparar, mejorar y mantener viviendas públicas, donde viven muchos neoyorquinos de bajos ingresos; 
  • promover el desarrollo sin fines de lucro;
  • subvencionar los alquileres de trabajadores de bajos salarios, sustituyendo el desaparecido programa Ventaja (Advantage);
  • no dar tratos preferenciales (“sweetheart deals”) a los constructores;
  • permitir la construcción de edificios más altos en baldíos en vecindarios de bajos ingresos como East New York y el Sur del Bronx; 
  • dar préstamos de bajos costos e incentivos fiscales para ayudar a los caseros a mantener sus propiedades, a cambio de mantener los alquileres bajos;
  • usar fondos federales de recuperación de desastres para construir viviendas “profundamente asequibles” para residentes de bajos ingresos en las áreas de la ciudad más azotadas por la supertormenta Sandy; y 
  • aumentar las multas para los malos caseros

 

Ya que de Blasio ha prometido 200,000 apartamentos asequibles, la campaña se encuentra en posición de tanto apoyarlo como presionar al nuevo alcalde. Eugene Woody de Voces de la Comunidad Escuchadas, quien vive en una de las urbanizaciones de vivienda pública donde Bloomberg había planeado una urbanización de lujo para llenar espacios vacíos, dijo que estaba “trabajando en solidaridad” con de Blasio y el presidente del Comité de Vivienda del Concejo Municipal Jumaane Williams; luego encabezó un coro de “No estamos jugando”.

“No estamos pidiendo, estamos exigiendo”, dijo Christopher Cortez de Hacer el Camino Nueva York después de la manifestación.

Con respecto a de Blasio, Marlene Nadle, presidenta de vivienda de los Demócratas Independientes de la Village (Village Independent Democrats), dijo, “A menos que haga otros cambios básicos, vamos a terminar con menos de lo que él construya”. Sin embargo, hay cosas que él y el Concejo Municipal pueden hacer, añadió.