Plan de rezonificación del Bronx hace cundir temores de aburguesamiento

Bronx residents hear about rezoning March 5. Mientras otra tormenta de nieve hacía acumular un polvo gélido en las calles de la ciudad y disminuía la velocidad del tren elevado número 4 a paso de tortuga el 5 de marzo, una bulliciosa multitud de más de 250 personas llenó el Centro de Acción Pastoral Latino (Latino Pastoral Action Center) en la Calle 170 Oeste para celebrar una reunión sobre los planes de la ciudad para rezonificar las calles principales del vecindario del suroeste del Bronx, cambiándolas de usos de fabricación y comerciales a usos residenciales.

La rezonificación, que es parte del plan del Alcalde Bill de Blasio para crear vivienda asequible apro-vechándose de la construcción de vivienda de lujo, cubriría 73 cuadras a lo largo de la Avenida Jerome, desde la Calle 167 hasta la Calle 184, incluidas de las principales calles transversales del área. Intencionado para alentar la construcción de 4,000 nuevos apartamentos, el plan, como uno semejante que está en trámite para East New York en Brooklyn, ha dejado a muchos residentes con temores de que engendraría un aburguesamiento que los expulsaría del vecindario. 

“Hay razones para desconfiar. No es necesariamente antagonismo”, dijo el Reverendo Ray Rivera, director del Centro de Acción Pastoral Latino, después de la reunión. Proyectos previos de reconstrucción en el condado, como el nuevo Estadio Yankees y el renovado Mercado Terminal del Bronx “prometieron mucho, pero se quedaron cortos en la entrega”, añadió.

Estas sospechas fueron las preocupaciones principales de la reunión. “Estamos acalorados, acalorados, acalorados porque la ciudad está a punto de rezonificar 73 cuadras de nuestra comunidad, sin tomarnos en cuenta”, dijo Fitzroy Christian de Acción Comunitaria para Apartamentos Seguros (Community Action for Safe Apartments, CASA). La multitud respondió coreando “¿De quién es el Bronx? ¡Es nuestro el Bronx!” mientras un equipo de trabajadores de la construcción del Local 79 de Obreros marcaron el compás con tambores y baldes de plástico. (Lo que más ofendió a la gente fue la denominación del área como “Cromwell-Jerome”: como nombre no usado por nadie en los vecindarios como Highbridge, Mount Eden y la Concourse, parecía un cambio de marca proveniente de especuladores en aburguesamiento al estilo de “Pro-Cro” en Brooklyn.)

“Quiero asegurar que la gente nacida y crecida aquí puede quedarse aquí”, dijo el agente de negocios en el Bronx del Local 79 Barrie Smith, quien también es presidente de 100 Obreros Negros de la Construcción (100 Black Construction Workers). “No me ocupo solamente con la construcción. Me ocupo con coordinar la construcción con la comunidad”.

“Queremos mejorar el vecindario, pero no queremos ser expulsados”, dijo Madeline Mendez de la Calle 167 Este. “Los alquileres están poniéndose tan caros que hasta los Concejales Municipales se quejan”.

“No dejen que se les haga lo que se nos hizo a nosotros”, advirtió a la multitud Dave Powell del Comité de la Quinta Avenida (Fifth Avenue Committee), ubicado en Brooklyn. La rezonificación de la Cuarta Avenida en Brooklyn, dijo, fue un proceso orientado hacia los especuladores que no tenía ningunas protecciones para los inquilinos, daba a los caseros un incentivo para cometer hostigamientos brutales “y ni siquiera recibimos la falsa vivienda asequible”.

La Defensora Pública, Letitia James, una de varios funcionarios elegidos que asistieron pero no hablaron (otros incluyeron a la Concejal Vanessa Gibson y al Representante José Serrano) dijo después que había “presenciado mucho desalojo” cuando se rezonificó su vecindario en el centro de Brooklyn. Para evitar estos problemas, dijo, es preciso que haya mucha participación comunitaria en el proceso y “un desarrollo desde abajo hacia arriba”.

Los empresarios locales están preocupados también. Aparte de los usuales aumentos de alquileres comerciales que generaría un des-arrollo más lujoso, el corredor de la Avenida Jerome tiene más de 200 negocios relacionados con automóviles, como talleres de reparaciones, carrocería e instalación de sistemas de sonido. Si la avenida fuera rezonificada como residencial, estos negocios se vol-verían ilegales automáticamente.

Los grupos comunitarios que organizaron la reunión establecie-ron cuatro principios principales con que según ellos cualquier plan de rezonificación deba cumplir.

Primero, fuerte políticas contra el hostigamiento y el desalojo. Hay 64,000 apartamentos de alquiler estabilizado en el área, una de las concentraciones más importantes en la ciudad, pero se perdió una sexta parte de ellos en el año pasado, dijo Carmen Vega-Rivera de CASA; y urbanizaciones a la tasa del mercado podría hacer subir los alquileres aún más. “Esta cosa es como un tornado que se llevará todo” dijo. “Si no hacemos esto correctamente, perderemos más vivienda de la que podemos construir”.

Segundo, buenos trabajos y “un programa local para la contratación de trabajadores de la construcción sindicalizados”, dijo Sherice Valentine, miembro del Local 79 y 100 Obreros Neg-ros de la Construcción. Esto incluiría aprendizajes, para que se pueda crear lo que Barrie Smith llamó “trabajos orientados hacia carreras” en vez de trabajos intermitentes no sindicalizados y con salarios bajos, y dar a la gente “una justa oportunidad donde viven”.

Tercero, vivienda realmente asequible (de manera que “realmente” signifique al alcance del bolsillo de la gente del vecindario). “Muchas veces nos dicen que no ganamos bastante para poder pagar la vivienda asequible”, dijo Lourdes de la Cruz, de CASA, en español. Los apartamentos más baratos construidos bajo programas que reservan un 20 por ciento como “asequibles” se fijan en precios al alcance de personas que ganen entre $35,000 y $50,000 al año, pero el área de Highbridge tiene un ingreso medio del vecindario de un poco menos de $25,000. Para ser realmente asequibles, añadió, los alquileres tendrían que ser alre-dedor de $624 al mes. 

Finalmente, una verdadera participación comunitaria. “Somos nosotros los expertos”, dijo a la multitud Fitzroy Christian, parado en frente de dos pancartas que decían, “Nada acerca de nosotros sin nosotros es para nosotros” y “nothing about us without us is for us”. Esta consigna originalmente era de Sudáfrica, dijo con un melifluo acento caribeño, y “no es realmente tan distinta a la de ‘No a los impuestos sin representación’”.

La ciudad dedicará los próximos meses a la elaboración del plan, y se espera que sus recomendaciones sean emitidas durante el otoño. Entonces se tendría que someter aquel plan a los procesos de la declaración del impacto en el medioambiente y el Proce-dimiento de Evaluación del Uso de Terrenos Uniforme  (Uniform Land Use Review Procedure), y tendría que ser aprobado tanto por el Presidente del Condado del Bronx, Ruben Diaz Jr., como por el Concejo Municipal; como concejales locales, Vanessa Gibson y Fernando Cabrera teniendo voces potentes.