Residentes de Inwood ganan la batalla de rezonificación, ahora enfrentan un plan más grande

Alrededor de 300 personas se apiñaron en la esquina de Broadway y la Avenida Sherman el 15 de agosto, una tarde de mucho calor, en las cuadras donde Broadway hace curva alrededor del muro a la antigua del Parque Fort Tryon, y Washington Heights colinda con Inwood. Fue la víspera de la votación en el Concejo Municipal sobre una propuesta para rezonificar el sitio de 4650 Broadway, actualmente un garaje de estacionamiento de dos pisos, para permitir que un especulador construya un edificio de lujo de 17 pisos a cambio de incluir algunos apartamentos debajo de la tasa del mercado. Esta multitud era en contra a viva voz.

El Concejal Ydanis Rodriguez llegó alrededor de las 6:45, en-trando en un pequeño espacio en forma de “U” dentro de las barricadas de la policía, acompañado por una improvisada banda de música y coros de “Ydanis, comprende, Inwood no se vende”. Sus intentos de llegar a un acuerdo para el sitio: permitir a los especuladores, Washington Square Partners y Acadia Realty Trust, construir un edificio más abultado con alrededor de 350 apartamentos, con la condición que la mitad sea asequible (un 20 por ciento reservado para las personas con ingresos de más o menos $31,000 y otro 30 por ciento con alquileres más altos), habían enojado a muchos en la comunidad, que llamaron el proyecto un “caballo de Troya para el aburguesamiento”. 

En una manifestación en el mismo lugar el 6 de agosto, la directora ejecutiva de Met Council Ava Farkas enumeró las gradas de vivienda “asequible” bajo el esquema de zonificación Vivienda de Inclusión Obligatoria (Mandatory Inclusionary Housing, MIH) del Alcalde Bill de Blasio: $31,000, $47,000, $62,000, y $89,000 al año para una familia de tres personas, y destacó que un tercio de los residentes de Inwood ganan menos de $24,000. “Si no se está construyendo la vivienda para ellos, ¿para quién se está construyendo?” preguntó. 

Rodriguez programó su presencia el 15 de agosto para revelar cómo iba a votar después de que la coalición Alto Manhattan No Se Vende/Northern Manhattan Is Not for Sale anunció sus planes para formar un piquete frente a su oficina distrital esa tarde. “No hemos podido llegar al punto donde considero que sería en el mejor interés de la comunidad que esta rezonificación de un solo lugar siga adelante”, dijo. “Por lo tanto, les digo que en este momento no voy a apoyar la rezonificación de Sherman y Broadway”. Los aplausos estallaron antes de que terminara la frase.

El siguiente día, el 16 de agosto, el Concejo, en deferencia al estatus de Rodriguez como miembro local, votó unánimemente en contra de la rezonificación. El presidente del Comité de Usos de Terrenos (Land Use Committee) David Greenfield (demócrata de Brooklyn) dijo que la ciudad no había podido alcanzar un acuerdo con el especulador acerca del tamaño del edificio propuesto o los niveles de los alquileres.

Rodriguez señaló que había de-cidido oponerse al plan porque “en este tipo de comunidad”, crearía “presión sobre los caseros para aumentar los alquileres”.

“Esta es la razón porque voté por Ydanis, para que pudiera escuchar a la gente y votar en contra del aburguesamiento”, dijo el activista local Estevan Nembhard.

“Para mí es una victoria de nosotros que ayudamos a educar a la comunidad. Él sintió la presión. La comunidad se juntó. Estamos agradecidos de que escuchó a sus votantes”, dijo Ana Rosario, trabajadora social de 31 años.

Rodriguez dijo en la audiencia del Concejo que tenía “suerte de representar a una comunidad que sabe luchar”.

 

El Consejal Ydanis Rodriguez (15 de agosto).‘Ya nos están desalojando’

El sitio de 4650 Broadway hubiera sido la primera rezonificación de un solo lugar bajo Vivienda de Inclusión Obligatoria, que facilita que los especuladores construyan edificios más altos y abultados a cambio de incluir unidades de alquileres más bajos. Su derrota deja a los especuladores del sitio con el derecho de construir un edificio de lujo de 199 apartamentos, y a los residentes de Washington Heights e Inwood todavía enfrentando una crisis de vivienda. 

Según Rodriguez, 16,000 personas ya no pudieron con los precios de vivienda en los dos vecindarios entre 2000 y 2010, mientras so-lamente 250 apartamentos asequibles fueron construidos allí durante el gobierno de Bloomberg. Los dos vecindarios estuvieron también entre los blancos principales de los caseros de “ca-pital privado rapaz” como Pinnacle y Vantage, cuyo modelo de negocios era comprar edificios “infravalorados” con inquilinos de alquileres regulados y tratar de desalojarlos.

“Ya nos están desalojando”, dice Ana Rosario. “Lo has visto pasar en Williamsburg, Loisaida, Long Island City y Harlem. No queremos que pase aquí”.

Ella se fue recientemente de su apartamento en la Avenida Vermil-yea y se instaló en el de algunos parientes. El casero que adquirió el edificio en abril, dice, dejó de aceptar los cheques del alquiler de la gente y entonces entabló demandas para desalojarla por falta de pago. “En menos de un año, mucha gente ha sido desalojada. No queda nadie en el cuarto piso”.

Ella estaba pagando $1,062 al mes por un apartamento de un dormitorio, y dice que desde entonces se ha convertido en uno de dos dormitorios y se alquila por $2,100.

“Nos hostigaron hasta el punto que no valió la pena quedarnos”, dice Josmar Rojas, entrenador personal de 37 años que abandonó su apartamento de un dormitorio en la Avenida Vermilyea después de que el casero acusó a él y su pareja de haberlo subarrendado ilegalmente. Había estado allí por 24 años y estaba pagando $1,060. Actualmente los dos están alojándose con un primo de Rojas y buscando un apartamento permanente. Ahora se cobra más de $2,000 por su antiguo hogar.

Según un estudio hecho en 2012 por el Centro Furman en la Universidad de Nueva York, Washington Heights e Inwood tienen más apartamentos de alquileres estabilizados que cualquier otra parte de la ciudad, con más de un 85 por ciento regulados entre los alrededor de 65,000 apartamentos de arrendamiento que hay allí. Más de la mitad de los inquilinos con alquileres regulados estaban gastando más de un 30 por ciento de sus ingresos en el alquiler, igual que más de un 70 por ciento de los inquilinos con apartamentos que se alquilan en la tasa del mercado, cuyos alquileres son casi el doble por término medio. Algunos estiman que más de un cuarto de los residentes del vecindario están pagando “alquileres preferenciales”: son menos del máximo legal bajo la estabilización de alquileres, pero pueden ser alzados a ese nivel cuando el contrato venza.

El temor más grande de los adversarios de la rezonificación era que aunque el edificio propuesto incluiría algunos apartamentos asequibles, estimularía el aburguesamiento al dar a los caseros una señal de que pueden cobrar alquileres mucho más altos. “Están esparciendo algunas viviendas de precios más bajos, pero lo que realmente es, es la manera en que los especuladores puedan empezar a establecerse en el área”, dijo después de la manifestación del 6 de agosto Samuel Biagetti, de Alto Manhattan por Bernie (Uptown for Bernie), parte de la coalición Alto Manhattan No Se Vende/Northern Manhattan Is Not for Sale.

La rezonificación no obligaría al especulador incluir más apartamentos por debajo de la tasa del mercado que el 20 a 30 por ciento requerido por Vivienda de Inclusión Obligatoria, según un consejero de zonificación de la coalición que pidió quedar en el anonimato. Cualquier proporción más grande dependería de arreglos con el especulador y la disponibilidad de subvenciones. Llamó la declaración que la mitad de los apartamentos en el proyecto serían asequibles “fantasías sin posibilidad de hacerse respetar”.

“Sabemos ahora que si no construimos vivienda asequible, seguiremos viendo a los miembros de nuestra comunidad desalojados de sus hogares por caseros insaciables”, dijo Rodriguez el 15 de agosto. “Si no actuamos redoblando nuestros esfuerzos para conservar unidades de alquiler estabilizado, poniendo en funcionamiento los recursos necesarios para asegurar que todo inquilino que necesite servicios legales tenga un abogado, y a la larga construir nuevas viviendas asequibles para los que ganan tan poco como $15,000 al año, como muchos en esta comunidad, perderemos el carácter humano del vecindario que queremos”.

Inwood y Washington Heights, antiguamente vecindarios muy irlandeses y judíos, ahora son mayoritariamente latinos, y especialmente dominicanos. Las cuadras al oeste de Broadway, históricamente más de la clase media, muestran señales del aburguesamiento, mientras las al este son mayoritariamente de la clase obrera. En la esquina del noroeste de Broadway y la Calle Dyckman hay una tienda de Starbucks; en la del noreste, un restaurante abierto las 24 horas  llamado Albert’s Mofungo.

En la Avenida Sherman, un par de cuadras al norte del sitio de la rezonificación de un solo lugar, están la bodega Agua Azul y Quisqueya Records, una de las pocas tiendas de discos que quedan en Manhattan, que se especializa en bachata y salsa y merengue de la vieja escuela. Hay hombres jugando al dominó en la luz de neón del bufete/oficina de preparación de impuestos.

 

Una rezonificación más grande se avecina

Ya que se ha parado la rezonificación de 4650 Broadway, ahora los activistas de Inwood se están dirigiendo a una cuestión de uso de terrenos mucho más grande. Se supone que el plan del gobierno de de Blasio para rezonificar el área de Sherman Creek (el extremo noreste de Manhattan, al este de la Avenida 10 desde la Calle 201 hasta la Calle 221) empezará este otoño el Proceso de Análisis del Uso de Terrenos (Uniform Land Use Review Process, comúnmente llamado “ULURP”).

“Esto es un preámbulo al cuadro más grande”, dijo el Asambleísta Guillermo Linares, quien representa el área, después de la votación del comité del Concejo. “Si la manera de tratar al resto de Inwood es la misma, es el principio del fin”.

Inwood es uno de los 15 vecindarios programados para rezonificación bajo Vivienda de Inclusión Obligatoria, junto con East New York, East Harlem y el corredor de la Avenida Jerome en el West Bronx. El plan depende del “goteo hacia abajo” de construcciones de lujo para costear apartamentos “asequibles”. Los especuladores tienen opciones de reservar un 20 por ciento de los apartamentos construidos para familias que ganan más o menos $31,000, 25 por ciento para aquellos cuyos ingresos son alrededor de $47,000, ó 30 por ciento en los niveles de ingresos de $62,000 ó $89,000. Para que los edificios tengan una proporción más alta de unidades debajo de la tasa del mercado o más apartamentos para personas de más bajos ingresos, necesitarán subvenciones gubernamentales, generalmente del Departamento de Conservación y Desarrollo de Vivienda (Department of Housing Preservation and Development) municipal.

El argumento principal a favor se reduce a “el aburguesamiento está sucediendo de todos modos, y sin esto no obtendríamos nada”. Las críticas principales son que facilitar construcción de lujo estimulará el aburguesamiento y que la vivienda “asequible” construida costará mucho más de lo que la gente en el vecindario puede pagar: Se estima que el ingreso medio de una familia en el área de la Junta Comunitaria (Community Board) 12, Manhattan al norte de la Calle 155, es de $37,000 a $42,000 al año.

El Concejo Municipal aprobó la rezonificación de East New York en abril. Se espera que alrededor de un cuarto de los más de 7,000 apartamentos proyectados a ser construidos allí serán asequibles para los que ganan $31,000 al año, en un vecindario donde el ingreso medio es alrededor de $35.000. En mayo, el Departamento de Planificación Urbana (Department of City Planning) pospuso emitir su borrador para el corredor de la Avenida Jerome hasta el mes que viene. En junio, el gobierno abandonó su plan de rezonificación para Flushing West después de objeciones por parte del Concejal local Peter Koo. 

Samuel Biagetti dijo que espera que “cualquier rezonificación que suceda venga de la comunidad. No queremos una plan EDC [Corporación de Desarrollo Económico de la Ciudad de Nueva York; New York City Economic Development Corporation] que sirva a los especuladores”.

“Necesitamos cien por ciento asequibilidad”, dice Linares, con establecer lo que es “asequible” examinando los niveles de ingresos en el vecindario. Aunque sea deseable que hayan diferentes niveles de ingresos, añade, esto no debe desalojar a enormes cantidades de familias y pequeñas empresas.

“¿Cómo podemos preparar una propuesta que sea más que ‘cualquier cosa o ninguna’?” preguntó Rodriguez a uno de los manifestantes el 6 de agosto, después de haberse unido a ellos en una marcha al área de Sherman Creek. “No hay nadie con el corazón y los bolsillos grandes que diga ‘construyamos cien por ciento asequible’”.

No obstante, dice Ana Rosario, “Vamos a seguir luchando”.

 

Una versión de este artículo apareció en el sitio Web del Village Voice.