RGB aprueba aumentos de alquiler de un 3.75% y 7.25%

“Nos van a vapulear”, vaticinó el inquilino activista de muchos años Michael McKee antes de la votación de le Junta de Renta Regulada (Rent Guidelines Board, RGB) el 27 de junio. Los miembros públicos nombrados por el alcalde Michael Bloomberg, dijo, “muy bien podrían ser representantes de los caseros”.

La RGB demostró que McKee tenía razón. Como de costumbre, los cinco miembros públicos de la junta votaron en filas cerradas para permitir aumentos de un 3.75 por ciento por una renovación de contrato de un año y 7.25 por ciento por dos años, que se aplican a apartamentos y desvanes a partir del 1o de octubre. Los aumentos del año pasado fueron de un 2.25 por ciento y 4.5 por ciento.

El presidente de la RGB, Jonathan Kimmel, dijo que “hay subvenciones disponibles” para inquilinos que no pueden pagar los aumentos. Como siempre, se aprobaron sin debate, mientras manifestantes en la multitud coreaban enojados “no más aumentos”. 

El representante de inquilinos Brian Cheigh pidió a los miembros públicos que dieran razones por qué consideraron que los aumentos eran necesarios. La miembro público Betty Phillips Adams replicó que no le gustó que alguien le dijera qué hacer.

La junta también votó 6 a 3 para permitir aumentos de un 3 por ciento por hoteles con apartamentos de una sola habitación, siempre y cuando al menos un 85 por ciento de las habitaciones en el hotel estén ocupadas por inquilinos de muchos años.

“Esto es terrorismo económico”, dijo Jesse Duperon, un residente de la East Village que trabaja como asistente de investigaciones con el personal de emergencia de primera línea de 9/11. “Están ahogando a los neoyorquinos. Nos quedamos para reconstruir la ciudad después del 9/11 y así nos recompensan”.

 Se hizo la votación final después de que los representantes de inquilinos habían propuesto la congelación de alquileres y una serie de aumentos cada vez un poco más altos, todos rechazados en filas cerradas por votaciones de 7 a 2. Se ganaron abucheos y coros de “demasiado altos” cuando los aumentos que propusieron llegaron a 3 y 5.75 por ciento.

“Necesitábamos conseguir los aumentos más bajos posibles”, explicó la representante de inquilinos Adriene Holder. “Esta junta no está dispuesta a considerar estipulaciones fortalecientes”. 

Ella también señalo que en 2008, la RGB había aprobado aumentos de un 4.5 por ciento y 8.5 por ciento, con mínimos de $45 y $85 al mes para los inquilinos de muchos años, basados en una proyección que los gastos de los caseros aumentarían un 7.3 por ciento en el próximo año. En realidad, dijo, sólo aumentaron un 0.1 por ciento. La junta “no puede adoptar otro aumento mecánicamente . . . sin reconocer este error”, dijo. 

En la votación preliminar en mayo, Holder y Cheigh habían propuesto varias estipulaciones que hubieran limitado los aumentos de alquiler, incluido prohibirlos en edificios donde la mayoría de los apartamentos están desregulados. La única que propusieron en la votación final hubiera prohibido aumentos en edificios donde importantes infracciones del código de vivienda no se habían corregido a tiempo. Cuando no se mantienen los edificios, dijo Holder, la junta tiene que “asegurarse de que no estamos premiando a estos caseros injustificablemente”.

Esto sí recibió una respuesta por parte de Adams y el miembro público Ronald Scheinberg; ambos dijeron que se necesitaban más estudios y votaron en contra. El representante de los caseros Steven Schleider propuso a su vez que los dueños de edificios sin infracciones pendientes deben recibir un aumento de prima de un 3 por ciento.

Schleider se ganó la respuesta más enojada de los más de 200 inquilinos asistentes cuando dijo que la gente puede pagar aumentos de alquiler porque la ciudad ha conseguido 90,000 trabajos en el sector privado. Una algarabía de coros (“¡No es cierto!” “¡Mentiroso!” “¡Sinvergüenza!”) acallaron el resto de su discurso. Concluyó que los inquilinos “deben pagar lo que les corresponde”. La junta rechazó su propuesta para aumentos mínimos de $60 y $100, 7 a 2.

“Cada año es lo mismo”, dijo Rafael Sención del Congreso Nacional Dominicano. “Creo que los representantes de los inquilinos nos harían un gran servicio si se dimitieran, porque están justificando una burla”.

“Fue predecible,” dijo el Concejal Jumaane Williams (demócrata de Brooklyn) después de la votación. “Los miembros públicos son representantes de los caseros. Rechazaron varias propuestas razonables. A los miembros públicos no les importan los inquilinos. Es una farsa”.

En vez del nombramiento y des-pido de los miembros de la RGB por el alcalde, dijo, el Concejo Municipal debe poder decidir quiénes están en la junta. Sin embargo, añadió, el Con cejo no puede reclamar tal poder mientras la Ciudad de Nueva York no tenga autonomía en torno a sus leyes de alquiler. Si el Concejo promulgara tal proyecto de ley, dijo, la ley Urstadt “lo prohibiría”.