RGB se niega a aprobar congelación de alquileres

En una reunión notable por coros ruidosos e intrigas tras bastidores, la Junta de Renta Regulada (Rent Guidelines Board, RGB) municipal votó el 23 de junio por autorizar los aumentos más bajos en toda la historia de 45 años de la estabilización de alquileres, pero se negó a darles a los inquilinos la congelación de alquileres que con tanto empeño habían buscado.

La junta votó 5 a 4 por permitir aumentos de hasta un 1 por ciento por una renovación de contrato de un año y 2.75 por ciento por dos años. Afectarán a los inquilinos de los 985,000 apartamentos de alquiler estabilizado de la ciudad cuyos nuevos contratos entren en vigor entre el 1º de octubre y el 30 de septiembre de 2015. Más de 100 inquilinos enfurecidos se precipitaron hacia la tarima después de la votación, coreando, “¡Sin congelación de alquileres no hay paz!”

El cabildero Jack Freund, de la Asociación de Estabilización de Rentas (Rent Stabilization Association) dijo que estuvo “decepcionado” de que el aumento sólo fuera de un 1 por ciento. Los representantes de los caseros en la junta habían planeado pedir un 5.5 por ciento y 9.5 por ciento, con aumentos mínimos correspondientes de $55 y $95.

Los caseros han sido “compensados en exceso con creces” durante los últimos 24 años, dijo el antiguo director ejecutivo de la RGB Timothy Collins, ahora abogado para inquilinos. La junta ha aumentado los alquileres por un 178 por ciento desde 1990, dijo, mucho más del 144 por ciento que había sido lo suficiente para cubrir todos los gastos aumentados de los caseros y la inflación. Esto sin incluir los aumentos masivos permitidos en los apartamentos disponibles desde 1997.

Collins había instado a la junta a que disminuyera los alquileres para compensar los aumentos excesivos que había permitido desde 2008. Los aumentos de la RGB de 2009 a 2013 suman a más de un 15 por ciento por contratos de un año y 20 por ciento por contratos de dos años, a pesar de la recesión y niveles récords de falta de techo. Por el contrario, los maestros y trabajadores de tránsito de Nueva York no recibieron un aumento salarial durante ese período, a pesar de tener dos de los sindicatos laborales más fuertes de toda la ciudad; recientemente ganaron aumentos retroactivos de aproximadamente 1 por ciento al año.

Los nueve miembros de la RGB se dividieron en bloques al igual que la Corte Suprema. Una facción derechista de cuatro miembros está compuesta por los dos representantes de los caseros y los dos remanentes de la época de Bloomberg entre los cinco “miembros públicos”, mientras los dos representantes de los inquilinos y dos de los tres miembros públicos nombrados por el alcalde Bill de Blasio hicieron el papel de liberales a favor de la congelación.

El tercer miembro público nombrado por de Blasio, Steven Flax, hizo el papel de Anthony Kennedy y emitió el voto decisivo. (El mismo alcalde vaciló en torno a la cuestión de la congelación de alquileres. Lo apoyó cuando era candidato en 2013; luego su gobierno, más destacadamente la teniente de alcalde Alicia Glen, indicó que preferiría un pequeño aumento; y finalmente, el día de la votación, el alcalde dijo que estaba “instando a todos los miembros” a votar por la congelación.)

La facción a favor de los caseros estaba abiertamente furiosa frente a la posibilidad de una congelación de alquileres. La representante de los caseros Magda Cruz lo llamó “radical”, “confiscatoria” y “políticamente motivada”, mientras el miembro público David Wenk, un voto silencioso y seguro por aumentos de alquileres durante sus siete temporadas en la junta, lo llamó “irresponsable”. 

Mientras tanto, la posibilidad de un aumento inspiró a alrededor de 400 inquilinos a asistir, con grandes y ruidosos contingentes de grupos comunitarios como CASA, del suroeste del Bronx, y las Hermanas Mirabal (Mirabal Sisters), de West Harlem. Superaron por mucho en números a los más o menos 50 caseros y cabilderos de la industria de bienes raíces entre la multitud.

Finalmente, sin embargo, la facción de los caseros decidió impedir la congelación de alquileres al endosar aumentos de un 1 por ciento y 2.75 por ciento, originalmente la propuesta de Flax, en vez de ir por más. Flax llamó la maniobra “falsa y engañosa” y dijo que había estado bajo mucha presión, “a veces sucia”, ejercida por las dos partes, pero tenía que “votar mi consciencia”. 

Los inquilinos entre la multitud, presintiendo lo que venía, coreaban, “Steve, haz lo correcto”.

“Es despreciable”, dijo la representante de inquilinos Sheila Garcia después.

La maniobra también minó a la nueva presidenta de la RGB, Rachel Godsil, quien dijo que los datos apoyaban una congelación de alquileres. Mientras la ley municipal de alquiler estabilizado de 1969 obliga a la junta a que asegure que los caseros puedan pagar los gastos de administrar sus edificios, dijo, también tiene el objetivo de “prevenir exacciones de alquileres excesivos e injustos”, y la junta puede considerar también “injusticias potenciales” surgidas de las decisiones de años previos.

La junta sobreestimó los costos de los caseros, dijo ella, y el resultado ha sido que los ingresos netos de operación de los caseros subieron por un 9.6 por ciento en 2012, mientras la mitad de los inquilinos con el alquiler estabilizado gastan más de 34.9 por ciento de sus ingresos en el alquiler y más de un tercio gastan más de la mitad de lo que ganan, la “carga de alquiler” más pesada desde que se promulgó la ley.

Godsil había puesto una propuesta en el sitio Web de la junta para una congelación de alquileres por un año, con un aumento de 3 por ciento por un contrato de dos años. Los dos representantes de los inquilinos, Garcia y Harvey Epstein, pusieron propuestas para una congelación por dos años y una disminución de alquileres de un 6 por ciento por un año y 4 por ciento por dos años. 

El Miembro del Concejo Municipal Jumaane Williams dijo que él también estaba decepcionado: “No sé lo que estaba pensando Steve Flax”.

“Los miembros públicos que votaron por esto deben dimitir”, dijo la organizadora de vivienda de CASA Susanna Blankley.

“Todo es muy caro. No hay ningún lado realmente asequible ahora”, dijo Rasel K. Rahman, organizador de Chhaya, un grupo comunitario surasiático en Jackson Heights. Apartamentos por allá que se alquilaban por $1,350 al mes hace uno o dos años cuestan $1,750 ahora, dijo.

¿Y qué fue esa presión “sucia” que Flax mencionó antes de votar? Algunos activistas  comunitarios y de vivienda dijeron que habían oído versiones de que los caseros habían amenazado a Flax, vicepresidente del banco M&T Bank, con no tener más trato con él si votaba a favor de una congelación de alquileres. “Necesita a esa gente para mantenerse a flote”, dijo una fuente.

La junta también votó 5 a 4 por congelar los alquileres en hoteles de apartamentos de una sola habitación por otro año, sobre las objeciones de los representantes de los caseros y los miembros nombrados por Bloomberg.

 

Una previa versión de este artículo apareció en Gothamist.com.