Se presenta ley sobre la Declaración de los Derechos de Inquilinos en el Concejo Municipal

La Ciudad de Nueva York tiene algunas de las leyes más fuertes de todo el país con respecto a los derechos de inquilinos, pero ¿para qué sirven para los que no tienen conocimiento de las leyes que los protegen? Esto es la razón fundamental para la Ley de la Declaración de los Derechos de Inquilinos, un proyecto de ley presentado en el Concejo Municipal. El Concejo Metropolitano de Vivienda (Metropolitan Council on Housing, Met Council) encabezó el proceso de redacción del proyecto.

Intro 477, la Ley de la Declaración de los Derechos de Inquilinos, es sencilla: requerirá que los caseros coloquen un cartel que explique los derechos básicos de los inquilinos en un lugar visible en el vestíbulo de cada edificio de viviendas de propiedad privada que cuente con al menos tres apartamentos, además de dar este mismo resumen a los inquilinos junto con sus contratos de arrendamiento. La ciudad proporcionaría copias de la Declaración de los Derechos de Inquilinos para que sean colocadas y la haría disponible en todos los lenguajes importantes de la Ciudad de Nueva York.

La necesidad de una capacitación amplia en materia de derechos de los inquilinos resuena especialmente en Met Council, ya que hemos sido un recurso por más de medio siglo para los inquilinos que buscan ayuda. En nuestra línea de emergencia gratuita para los derechos de los inquilinos contestamos más de 8,000 llamadas al año y nuestra clínica gratuita sin cita atiende a otros cientos más. La línea central de la ciudad, 311, que no proporciona información sobre cuestiones de los derechos de inquilinos, regularmente envía llamadas a nuestra línea de emergencia, como también lo hacen la División de Vivienda y Renovación Comunitaria (Division of Housing and Community Renewal, DHCR), las oficinas de políticos y organizaciones como la Sociedad de Ayuda Legal (Legal Aid Society), que no pueden dar cabida a la enorme necesidad de representación legal y tienen que enviar a otro sitio a los inquilinos que tienen que prepararse para defenderse por sí solos en la Corte de Vivienda.

“Muchas de las personas que nos llaman tienen preguntas muy básicas sobre la calefacción, el agua caliente y si [el casero] puede dejarlos en la calle [sin un proceso legal]”, dice Caitlin MacLaren, una voluntaria para la línea de emergencia de Met Council. “Tienen una noción vaga de tener ciertos derechos, pero no están seguros de qué son exactamente estos derechos. Tenemos que asegurarles que no están pasando la raya al pedir al casero que mantenga un espacio habitable para ellos y sus familias”.

Desde hace mucho tiempo, los caseros se han aprovechado de la brecha de conocimientos entre los inquilinos. En los últimos años, especuladores de capital privado rapaz han diseñado todo un modelo de negocios en torno a ella, con el fin de aumentar las ganancias lo más posible al desalojar a los inquilinos con alquileres bajos y escatimar los servicios y reparaciones. Una estrategia principal ha sido entablar procedimientos de desalojo frívolos. Esta estrategia de desplazamiento funciona porque muchos inquilinos se sienten amedrentados por la posibilidad de tener que acudir a la corte y firman acuerdos para mudarse con base en la desinformación y el miedo.

“Los inquilinos que no son informados sobre sus derechos básicos son vulnerables a todo tipo de trampa que los caseros rapaces utilizan”, dice Dina Levy, directora de organización y política en la Junta de Asistencia para Colonización Urbana (Urban Homesteading Assistance Board, UHAB). “Hemos visto a caseros que tratan de desalojar a inquilinos eludiendo el sistema de la Corte de Vivienda, a algunos que tratan de aumentar los alquileres ilegalmente y a otros que se niegan a hacer reparaciones como una forma de hostigamiento. En todo caso, la primera línea de defensa para los inquilinos en esta batalla es saber cuáles son sus derechos”.

El principal patrocinador del proyecto de ley es el Concejal Fernando Cabrera del Bronx. Met Council comenzó a colaborar con él en el proyecto la primavera pasada.

Cabrera representa a los vecindarios de Fordham, Kingsbridge y University Heights en el West Bronx. Derrotó a la titular del cargo, Maria Baez, por un margen de 75 votos en la elección primaria democrática de 2009. En 2007, Baez presentó un proyecto de ley que habría permitido a los caseros demandar a los inquilinos por “hostigamiento” si se quejaban de la falta de servicios o reparaciones, o de haber sido sometidos a procedimientos sin fundamentos en la Corte de Vivienda. Su proyecto de ley fue una alternativa, respaldada por los caseros, a la Ley de Protección de Inquilinos, una medida destinada a frenar el hostigamiento a inquilinos, que fue aprobada por el Concejo el año siguiente.

Cabrera dice que descubrió que las pésimas condiciones de vivienda fue uno de los problemas más acuciantes del vecindario durante su campaña. Desde que asumió el cargo, dice, casi la mitad de las llamadas a su oficina del distrito han venido de inquilinos que buscan ayuda en un asunto de casero e inquilino.

Cabrera se acercó a Met Council con la idea de la Ley de la Declaración de los Derechos de Inquilinos basada en “Sus Derechos Como Inquilino de Renta Regulada” (Your Rights as a Rent-Regulated Tenant), una hoja informativa de una sola página que la organización ha distribuido en inglés y español durante años. Este folleto fue creado por la vicepresidenta de Met Council Vajra Kilgour, en respuesta a la petición de un edifico en Harlem que ella estaba ayudando a organizar.

“Es dolorosamente claro que los inquilinos saben muy poco de sus derechos, y los caseros les mienten a menudo sobre derechos y responsabilidades”, dijo Kilgour, quien trabaja en la línea de emergencia de Met Council como voluntaria. “Desde la proliferación exponencial de las plagas de chinches de cama, una nueva mentira favorita de los caseros es sostener que los inquilinos son los responsables para erradicar las chinches, lo que es totalmente falso”.

El proyecto de ley aborda las obligaciones de los caseros para exterminar sabandijas, y menciona las chinches específicamente.

También abarca los derechos de todos los inquilinos, no solamente los protegidos por la regulación de alquileres. Los caseros ya están obligados a dar a sus inquilinos de alquiler estabilizado una página adicional (“rider”) con sus contratos de arrendamiento, que explica ciertos derechos bajo el código de alquiler estabilizado, pero no hay nada equivalente para los inquilinos de apartamentos a precio del mercado ni para los inquilinos de alquiler controlado, quienes no tienen que renovar sus contratos y a veces nunca han tenido ninguno. Sin embargo, muchos caseros no dan a sus inquilinos esta página, que de todos modos está escrita en un lenguaje difícil de entender para muchos inquilinos y solamente menciona los derechos derivados del código de alquiler estabilizado, omitiendo los derechos establecidos en otras leyes de vivienda, como los servicios y reparaciones, la discriminación y compañeros de cuarto.

Mientras la Declaración de los Derechos de Inquilinos aborda una amplia gama de leyes que afectan a inquilinos en la Ciudad de Nueva York en un documento conciso, lo más importante es que exige que sea colocada “en un lugar visible a la vista del lugar [donde] se entrega el correo”. De la misma manera que los pasajeros del metro saben dónde encontrar el mapa de tránsito y los pasajeros de taxis saben esperar que la escala de tarifas se encuentre en las puertas de todos los taxis amarillos, al aprobarse la Ley de la Declaración de los Derechos de Inquilinos, el cartel se convertiría en una referencia ubicua para los inquilinos, y en el mejor de los casos la inspiración para conversaciones entre ellos que nunca antes habían pensado en tales derechos.

Durante muchos meses, el personal y miembros de Met Council redactaron y revisaron el lenguaje para crear un documento que destaca los derechos claves, es bastante breve para que la gente opte por leerlo y está escrito en un lenguaje que la mayoría de la gente puede entender. Esto resultó ser un gran reto, ya que hay una variedad de tipos de tenencia en la Ciudad de Nueva York que ofrecen distintos conjuntos de derechos y muchas de las leyes son bastante complejas para confundir hasta a los defensores de inquilinos y abogados.

El dilema y los posibles peligros de tratar de condensar leyes complejas en un pequeño cartel y un folleto del tamaño de una página se resolvieron con la decisión de no tratar de abarcarlo todo en estos documentos. La Ley de Declaración de los Derechos de Inquilinos requiere que el Departamento de Conservación y Desarrollo de Vivienda (Department of Housing Preservation and Development, HPD) municipal haga disponible una guía de los derechos de inquilinos más extensa, que abarque una gama más amplia de temas e incluya una orientación más clara sobre cómo hacer valer estos derechos, tanto en su sitio Web como en forma impresa disponible a solicitud. La oficina del Fiscal General estatal ya publica un documento similar en su sitio Web y envía copias de ello por correo de forma gratuita a solicitud, pero mucha gente no sabe que está disponible.

El cartel y el folleto remitirán a los inquilinos a tales recursos, además de agencias municipales y estatales que hacen cumplir las leyes de vivienda. Met Council espera que si los inquilinos ven sus derechos expuestos a ojos vistas, empezarán a pensar en el contexto político que afecta sus hogares e interesarse en volverse activos en el movimiento para los derechos de inquilinos.

“Creo que una Declaración de los Derechos de Inquilinos puede ser un elemento clave en la capacitación de los inquilinos y por lo tanto en la promoción de la justicia de vivienda para todos los residentes de mi vecindario”, dice Jan Clausen, un miembro de Met Council que ha participado activamente en el desarrollo de la campaña para el proyecto de ley. Ella dice que ayudará a frenar la intensa burguesificación que afecta a todo su vecindario, Prospect-Lefferts Gardens en Brooklyn. “Están obligando a salir a la gente que ha vivido aquí y ha contribuido al vecindario por décadas. La educación sobre los asuntos de inquilinos es clave para frenar esta tendencia”.