Todos los candidatos a la alcaldía se llaman ‘partidarios de los inquilinos’

Cuatro meses antes de la elección primaria demócrata del 22 de junio, en el Foro de la Alcaldía sobre los Derechos de los Inquilinos del 27 de febrero, los nueve candidatos principales a suceder a Bill de Blasio describieron una ciudad cargada con altos alquileres, una pobre aplicación de las leyes que protegen a los inquilinos y sistemas desacertados para crear vivienda asequible, con un consenso de que el próximo alcalde debe hacer más para resolver estos problemas.

El foro, patrocinado por Met Council Action, TenantsPAC y Tenants and Neighbors, incluyó al Contralor municipal, Scott Stringer; el Presidente del Condado de Brooklyn, Eric Adams; el concejal municipal Carlos Menchaca (demócrata de Brooklyn); el antiguo comisionado municipal de vivienda Shaun Donovan; la antigua comisionada de saneamiento Kathryn Garcia; el ejecutivo de Wall Street Ray McGuire; la directora de servicios sociales sin fines de lucro Dianne Morales; la antigua asesora legal al alcalde Maya Wiley; y Andrew Yang, quien se postuló para la nominación presidencial demócrata en 2020.

Los nueve propusieron una redoblada aplicación de códigos y mejores presupuestos para financiarla, y también apoyaron propuestos de ley para aumentar el acceso de inquilinos a asesoramiento legal gratis in la Corte de Vivienda. Sólo tres —Menchaca, Stringer y Yang— se identificaron como inquilinos. Al haberse hecho una pregunta de “sí” o “no”, Donovan, Menchaca, Morales y Stringer dijeron que sí rechazarían donativos de campaña por parte de caseros y especuladores, mientras los otros cinco dijeron que no. Los candidatos se dividieron sobre si apoyaban una disminución del alquiler: Donovan, Menchaca y Morales dijeron que sí, Stringer le dio apoyo condicionado y el resto se opusieron.

Todos los candidatos manifestaron su apoyo al principio básico de la regulación de alquileres, aplicado en el marco de una “emergencia de alquiler”, ya que la tasa de vivienda disponible está debajo de un 5 por ciento, pero sus opiniones sobre lo que debe cambiar y lo que debe quedar como está difirieron. Algunos, incluidos Wiley y McGuire, propusieron aumentar las subvenciones de alquiler implementadas mediante regulaciones, aunque no explicaron con total claridad cómo se lograría. 

Múltiples candidatos prometieron que, ya que los cinco “miembros públicos” de la Junta de Regulación de Renta municipal (Rent Guidelines Board, RGB) constituyen la mayoría, nombrarían a miembros públicos que tomen la protección de los inquilinos como su primera prioridad. McGuire sostuvo que fue fundamental tener “una representación apropiada para los neoyorquinos que viven en apartamentos de alquiler regulado”. Yang elogió a la RGB por haber congelado los alquileres el año pasado. Adams sugirió que la junta debe ser dotada de economistas que estarían mejor capacitados para enfrentar las vicisitudes económicas de la ciudad. Stringer sostuvo que el proceso estaba inclinado a favor de los propietarios, afirmando que “puedes ver los datos manipulados para favorecer a los caseros”. 

Todos declararon ser extraordinariamente capaces de entender y enfrentar las necesidades de los inquilinos de Nueva York. Tanto McGuire como Yang aseveraron que sus experiencias en empresas privadas les dotaron de las habilidades de administración necesarias para guiar a la ciudad en condiciones de vivienda difíciles. Morales, Stringer y Wiley citaron sus historiales como organizadores comunitarios trabajando con grupos de inquilinos. Wiley y Adams subrayaron sus experiencias como testigos de la falta de techo y el desalojo en sus comunidades. Stringer expresó su orgullo por su activismo a favor de inquilinos durante toda su carrera política, especialmente cuando servía en la Asamblea estatal. 

En cuanto a la vivienda pública, el consenso fue que la Autoridad de Vivienda de la Ciudad de Nueva York (NYCHA) es ineficiente y tiene fondos insuficientes. Stringer, Morales y Menchaca propusieron diversos tipos de aumentos de impuestos para llenar el déficit del presupuesto de NYCHA. Yang sostuvo que regulaciones estrictas prohíben que NYCHA compre y modernice muchos bienes raíces de bajos precios y que relajar estas normas crearía muchas oportunidades más para proyectos baratos. Sin embargo, elogió a NYCHA como uno de los pocos vehículos de vivienda realmente asequible en la ciudad. 

“En la Ciudad de Nueva York nos hemos acostumbrado a lo que los especuladores en bienes raíces definen como vivienda asequible”, dijo. “La vivienda asequible debe definirse con base en lo que los seres humanos consideran asequible”.

La falta de techo también fue una cuestión clave. Varios candidatos aseveraron que una causa de la falta de techo es la pérdida de apartamentos de alquiler regulado durante las últimas décadas, lo cual ha dificultado que los neoyorquinos de bajos ingresos encuentren alquileres asequibles estables. Algunos candidatos sugirieron que se podrían comprar o expropiar propiedades desocupadas o abandonadas bajo el concepto de “dominio soberano”, y convertirlas en vivienda permanente o transicional para los sin techo. Morales criticó el sistema de albergues como “almacenamiento” que no soluciona los problemas fundamentales, además de ser “caro e ineficaz”, sentimiento al que hizo eco Garcia. 

Donovan sostuvo que su trabajo como Secretario de Vivienda y Desarrollo Urbano bajo el Presidente Barack Obama lo hizo la persona idónea para ayudar a las más de 90,000 personas sin techo en la ciudad. Aseveró que había un conducto a la falta de techo creado por los que salen de prisiones o instituciones psiquiátricas sin tener dónde vivir y propuso un sistema de supervisión que haría un seguimiento de las personas recién egresadas de aquellos sistemas, para asegurar que no terminen en la calle. 

“La vivienda es un derecho humano y toda persona en Nueva York merece tener dónde vivir”, dijo Morales.

Ella y el Concejal Menchaca adoptaron por lo general las posturas más favorables a los inquilinos. Menchaca. quien se retiró de la contienda el 24 de marzo, retó repetidas veces a los otros candidatos con su apoyo a una política de vivienda más activista para la ciudad, como la revocación de leyes estatales que impiden que los gobiernos locales promulguen regulaciones de alquileres más favorables a los inquilinos que las del estado. Específicamente señaló a la Junta de Bienes Raíces de Nueva York (Real Estate Board of New York, REBNY), el grupo comercial más importante que representa a los caseros y especuladores del estado, como el enemigo de los inquilinos y de reformas sensatas. 

Menchaca también se declaró por hacer más permanentes las protecciones para los inquilinos, en vez de dejarlas sujetas a los caprichos de la Legislatura estatal o la RGB. “Necesitamos más estructuras a favor de los inquilinos que no requieran que los inmigrantes y otros tengan que luchar cada vez que se vaya a hacer una votación”, dijo.

Algunos candidatos hicieron duras críticas contra la política de vivienda del Alcalde de Blasio, especialmente el programa de Vivienda de Inclusión Obligatoria (Mandatory Inclusionary Housing, MIH), que da descuentos de impuestos y otros incentivos a los especuladores que incluyan “vivienda asequible” en sus edificios nuevos. El programa ha sido criticado porque la definición de “asequible” es tema de debate y porque parece haber agravado el aburguesamiento en vecindarios donde viven personas de bajos ingresos. Morales declaró que la MIH empeora la inestabilidad al facilitar un “mercado especulativo que mercantiliza la vivienda”. 

“Desafortunadamente, el gobierno de de Blasio cerró un trato con los especuladores de REBNY para ponerlos a cargo de la construcción de vivienda para personas de bajos ingresos”, dijo Stringer. “El problema es que la vivienda llegó a ser inasequible para la mayoría de nuestras comunidades de bajos ingresos”.