Los planes de vivienda de los candidatos presidenciales demócratas

La vivienda no ha sido una cuestión tan importante como los servicios médicos en la campaña de 2020 por la nominación presidencial demócrata, pero varios candidatos han propuesto programas políticos. Aunque muchas de sus propuestas encontrarían dificultades para ser aprobadas si los republicanos se quedan con el control del Senado, ayudan a indicar la postura del Partido Demócrata respecto a cuestiones de vivienda. A continuación, un resumen parcial de las posturas de los candidatos.

Joe Biden

El programa del antiguo vicepresidente Joe Biden no dice mucho respecto a la vivienda. La mayor excepción son sus propuestas para albergar a personas previamente encarceladas. Como parte de su política más amplia de reformas a la justicia penal, el “Plan para Fortalecer el Compromiso de América con la Justicia”, Biden quiere asegurar que todas las personas liberadas de prisión tengan acceso a vivienda. Contempla emplear el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (Housing and Urban Development, HUD) para alentar a especuladores y otras entidades de vivienda a aceptarlas. También propone más financiamiento para residencias de transición y otros tipos de vivienda transitoria para los recientemente encarcelados. Estas políticas serían parte de un esfuerzo más amplio para investigar las maneras en que se ponen restricciones a la reintegración de exprisioneros en la sociedad.

Pete Buttigieg

El alcalde Pete Buttigieg de South Bend, Indiana, ha presentado un plan que gastaría alrededor de $430 mil millones en la vivienda. Su campaña sostiene que daría acceso a vivienda a 7 millones de familias de bajos ingresos y resultaría en la construcción de 2 millones de unidades asequibles nuevas.

En vez de comenzar programas nuevos, principalmente ampliaría la inversión federal en programas destinados a hacer la vivienda más asequible, como el Fondo de Capital Imán (Capital Magnet Fund) y el Fondo Fiduciario para la Vivienda (Housing Trust Fund). Creados en 2008, estos fondos recaban un pequeño porcentaje (4.2 centavos de cada $100) de compras comerciales por parte de la Asociación Nacional Federal Hipotecaria (Federal National Mortgage Association, Fannie Mae) y la Corporación Federal de Préstamos Hipotecarios para el Hogar (Federal Home Loan Mortgage Corporation, Freddie Mac). El Fondo de Capital Imán da financiamiento a organizaciones de vivienda asequible sin fines de lucro, y el Fondo Fiduciario para la Vivienda da subvenciones a agencias estatales de vivienda. Otras ideas incluyen ofrecer hipotecas de bajo precio a los que estén dispuestos a ocupar hogares deteriorados o abandonados por al menos 10 años, y un crédito fiscal para mantener vivienda de alquiler para familias de bajos ingresos. (No ha otorgado detalles específicos sobre esos créditos fiscales). También propone servicios gratis de eliminación de pintura a base de plomo para propietarios de vivienda. 

Como parte de su plan separado de justicia racial, Buttigieg propone ofrecer ayuda con pagos iniciales a compradores de vivienda en vecindarios afectados por los efectos persistentes de “líneas de demarcación”, las políticas de gobiernos y bancos que denegaron préstamos hipotecarios y de mejoras de propiedad en áreas mayoritariamente habitadas por gente negra o latina. Personas que ganan menos del ingreso medio del área metropolitana y han sido residentes de un área históricamente demarcada o segregada por al menos tres de los previos diez años serían elegibles. Sin embargo, residentes negros de South Bend han criticado a Buttigieg, diciendo que sus esfuerzos para revitalizar la ciudad los han excluido a ellos.

Bernie Sanders

El plan “Vivienda para Todos” del Senador de Vermont Bernie Sanders ampliaría notablemente la inversión pública en vivienda asequible. Su elemento central es la inversión de $2.5 billones para construir o rehabilitar hasta 10 millones de unidades de vivienda asequible. Los documentos de las políticas de Sanders no definen “asequible”. Sin embargo, el Fondo Fiduciario Nacional para la Vivienda Asequible (National Affordable Housing Trust Fund) en que su plan se basa distribuye subvenciones en bloque a estados, que determinan la asequibilidad según sus propias medidas –usualmente basadas en estándares federales del ingreso medio del área.

Otro aspecto importante es resucitar la vivienda pública. El plan de Sanders supone una inversión de $70 mil millones para rehabilitar los edificios de vivienda pública existentes. También revocaría la Enmienda Faircloth, la ley de 1998 que prohíbe a gobiernos locales construir más vivienda pública de la que ya tienen. 

Las propuestas de Sanders para proteger a inquilinos incluyen un estándar nacional de control de alquileres y una ley federal de desalojo por “una causa justa” que prohibiría a caseros desalojar a cualquier inquilino sin comprobar una razón específica. El plan Vivienda para Todos también propone impuestos sobre especuladores en bienes raíces y sobre esfuerzos para eliminar requisitos regulatorios y de zonificación, que contribuyen al aburguesamiento. 

Elizabeth Warren

El programa de vivienda de la Senadora de Massachusetts Elizabeth Warren tiene varios elementos. Primero, define la falta de suministro como la causa clave de la actual crisis de vivienda. Para tal fin, su Ley Americana de Vivienda y Movilidad Económica (American Housing and Economic Mobility Act) invertiría $500 mil millones durante diez años para construir vivienda nueva o rehabilitar o readaptar viviendas viejas. Su campaña sostiene que esto disminuiría los costos nacionales de alquiler en hasta un 10 por ciento, y generaría 1.5 millones de empleos nuevos. 

Warren financiaría estos planes al aumentar el impuesto sucesorio y bajar el umbral para cuándo se calcula en herencias de $7 millones, como era antes de que el antiguo presidente George W. Bush lo aumentara. Ella dice que esto supondría gravar solo a 14,000 estadunidenses ricos. 

Warren también propone reducir regulaciones de zonificación y otras, como las de espacio para aparcamientos o limitaciones de altura, que disminuyan el suministro de vivienda lores inmobiliarios. Sus otras propuestas incluyen programas especiales para vecindarios afectados por líneas de demarcación; ayuda para propietarios de casa que todavía están sumergidos a causa del desastre hipotecario de 2008, debiendo más en sus hipotecas de lo que valen sus hogares; y reformar Fannie Mae y Freddie Mac. Específicamente, el plan de Warren recortaría fuertemente las subastas de hipotecas por parte de las dos agencias, que según activistas favorecen el capital privado y otras entidades rapaces.

de los candidatos considerados “de segundo nivel” han propuesto políticas de vivienda merecedoras de consideración. Julian Castro, antiguo alcalde de San Antonio y Secretario de Vivienda y Desarrollo Urbano en el gobierno de Barack Obama, tiene un plan detallado que él llama “Vivienda de El Pueblo Primero” (People First Housing). En un mundo de políticas que a menudo se enfocan en la propiedad de vivienda, se distingue por considerar a inquilinos. Supone ampliar el programa de vales de elección de vivienda de HUD, comúnmente conocido como Sección 8. Actualmente, sólo un 25 por ciento de los que llenan los requisitos aprovechan estos vales de subvención de alquileres, en parte debido a regulaciones onerosas; el plan de Castro haría elegibles todas las familias en el 50 por ciento inferior del ingreso medio del área. Él también propone ayuda para inquilinos en forma de créditos fiscales para los que ganen hasta el ingreso medio del área. Adicionalmente, ampliaría la vivienda asequible por medio del Fondo de Capital Imán y el Fondo Fiduciario para la Vivienda, e impulsar la reforma de zonificación.

La política de la Senadora de Minnesota Amy Klobuchar es única entre la competencia demócrata en cuanto intenta abordar específicamente cuestiones de vivienda en la América rural. Su plan ampliaría la cantidad de familias con hijos que tuvieran acceso a vales de elección de vivienda, dirigiría los créditos fiscales más hacia áreas con bajas tasas de pobreza, dar incentivos financieros a municipios y ciudades para reformar la zonificación y dar el derecho a representación legal a todos que están enfrentando un desalojo.

El Senador de New Jersey Corey Booker, antiguo alcalde de Newark, ha propuesto un amplio plan de derechos para inquilinos, incluido un crédito fiscal que cubriría la diferencia entre un 30 por ciento de sus ingresos y la tasa del mercado federal del alquiler en sus áreas. Él estima que el inquilino medio que aprovechara el crédito fiscal recibiría hasta $4,800 al año.

Por otro lado, el antiguo alcalde de Nueva York Michael Bloomberg, el multimillonario que se presentó como candidato en noviembre, sostiene que disminuyó la cantidad de los sin techo en la calle y “creó miles de unidades de vivienda asequible en edificios nuevos”. No menciona que la cantidad de los sin techo alojándose en albergues municipales aumentó en un 63 por ciento durante los 12 años que fue alcalde, o que sus programas crearon más apartamentos “asequibles” para familias que ganan más de $100,000 al año que para las que ganan menos de $30,000.