El segundo período de de Blasio

El 8 de noviembre, un día después de ganar un segundo período como alcalde de la Ciudad de Nueva York con un 66.5 por ciento de la votación, Bill de Blasio proclamó “el comienzo de una nueva época en esta ciudad”. Señalando logros de su primer período como el pre-kinder universal, más seguridad en las calles y dos congelaciones de alquileres, dijo que la abrumadora votación para reelegirlo “envía un mensaje claro y en serio: han visto que se puede hacer cambios. Quieren más”.

Pero, ¿qué serán esos cambios? Como dijo el Concejal Municipal Bill Perkins (demócrata de Manhattan): “Necesitamos cambios de verdad, no calderilla”. Inquilinos y defensores de vivienda asequible están exigiendo más amplios esfuerzos para proteger a inquilinos y comunidades y rechazo al modelo Goldman-Sachs de desarrollo.

Reemplazar a Alicia Glen

“Lo primero que debe hacer es reemplazar a Alicia Glen”, declaró Jonathan Westin, director ejecutivo de Comunidades de Nueva York por el Cambio (New York Communities for Change) y líder en la coalición Asequibilidad Verdadera para Todos (Real Affordability For All), que incluye a Met Council. Glen, teniente del alcalde para vivienda y desarrollo económico, ha sido la responsable de ejecutar la política del gobierno de de Blasio para crear “vivienda asequible” requiriendo que las urbanizaciones a la tasa del mercado la incluyan. Como director gerente del Grupo de Inversión Urbana (Urban Investment Group) en Goldman Sachs, Glen elaboró grandes negocios para importantes especuladores, incluidos L+M Development, BFC Partners y BRP Development. En sus cuatro años de ser teniente del alcalde, ha trabajado con estos especuladores para crear vivienda de lujo desde el Bronx hasta Harlem, Fort Greene y Far Rockaway, con una cantidad relativamente pequeña de unidades asequibles que a menudo cuestan más de lo que la mayoría de la gente en el vecindario puede pagar.

En un intento de enfrentar las crisis de falta de techo y asequibilidad que heredó después de 20 años de Rudolph Giuliani y Michael Bloomberg, de Blasio ha dado grandes pasos para proteger a inquilinos vulnerables y conservar vivienda asequible. Contrató a Steve Banks, antiguo jefe de la Sociedad de Ayuda Legal (Legal Aid Society), como su comisario de bienestar y servicios para los sin techo, y aumentó sustancialmente los fondos para subsidios de alquileres atrasados y abogados para mantener en sus hogares a la gente que enfrente el desalojo. Pero las filas de los sin techo siguen creciendo, ya que caseros facilitados por debilitadas leyes estatales de alquiler han podido desalojar a decenas de miles de familias cada año. Con escasa ayuda federal, la ciudad tiene una capacidad muy limitada para construir los nuevos apartamentos permanentemente asequibles que necesita. Sin embargo, al introducir una cantidad sustancial de vivienda a la tasa del mercado en comunidades de la clase trabajadora, el modelo Goldman-Sachs desata las fuerzas del aburguesamiento y el desalojo, y hace más daño que bien.

Los expertos en el campo de vivienda sin fines de lucro sugieren que la ciudad estaría mejor si contratara a especuladores sólo para arreglar el financiamiento y dirigir la construcción de nueva vivienda a razón de un “pago por servicio”, en vez de darles el control sobre las tierras y administración de esos edificios, lo cual incorpora un afán de lucro que hace subir los alquileres.

Una iniciativa bajo discusión es un fideicomiso comunitario de tierras, que aseguraría que la vivienda fuera asequible permanentemente. Sin embargo, esto ofrece sólo una oportunidad limitada, ya que tierras disponibles en la ciudad son extremadamente escasas.

Otra posibilidad supone que la ciudad tome los títulos de más edificios a caseros que se involucren en actividades ilegales, como privación de servicios esenciales, hostigamiento y excesos de cobro de alquileres. Algunos de los proyectos de ley aprobados este mismo año como parte del paquete de “Defiende la Seguridad de los Inquilinos” (Stand for Tenant Safety) aumentan la capacidad de la ciudad para embargar edificios propiedades de caseros negligentes. Si los gravámenes no se pagan con prontitud, la ciudad puede apoderarse de los edificios y mantenerlos como vivienda pública o, mediante el programa de transferencia a terceros, entregarlos a administradores sin fines de lucro o inquilinos.

“Tenemos que fortalecer las leyes de alquiler”

“Hay mucho que hacer en Albany”, dijo de Blasio el 8 de noviembre. “Tenemos que fortalecer las leyes de alquiler. Si este fuera un mundo más justo, podríamos conseguir más autonomía para la Ciudad de Nueva York cuando de nuestras leyes de alquiler se tratara. Pero de cualquier manera que lo veas, deben llegar a ser más fuertes para proteger a millones de inquilinos con alquiler estabilizado o controlado”.

De Blasio mencionó el descontrol de viviendas disponibles con altos alquileres y aumentos de alquiler a razón de mejoras importantes de capital y de apartamentos individuales como áreas donde los inquilinos necesitan protecciones más fuertes. Dijo que esto debe ser abordado en la primera oportunidad, y no ser pospuesto hasta que venzan las leyes estatales de alquiler en 2019.

Met Council y otros defensores de vivienda asequible están exigiendo al alcalde que apoye el fin de la laguna legal de alquiler preferencial, además del “bono de desalojo” de 20 por ciento que se otorga a los caseros cada vez que sucede la salida del inquilino de un apartamento de alquiler estabilizado, además de la revocación total del descontrol de viviendas disponibles con altos alquileres y la regulación de nuevo de todos los apartamentos descontrolados desde que se creó esa laguna legal en 1993, en lugar de simplemente aumentar el umbral para el descontrol, como de Blasio señaló implícitamente en sus observaciones el 8 de noviembre.

Es hora de disminuir los alquileres

Se necesita más también en la Junta de Renta Regulada (Rent Guidelines Board, RGB). Para cumplir una promesa de campaña que hizo en 2013, de Blasio nombró miembros públicos de la RGB que entienden la difícil situación del millón de familias con el alquiler estabilizado, que tienen un ingreso medio anual de alrededor de $40,000. Pero las congelaciones de alquileres promulgadas en 2015 y 2016 simplemente mantuvieron los alquileres en niveles ya inasequibles para más de la mitad de estos inquilinos, mientras los caseros siguen cosechando ganancias anuales de 40 centavos en cada dólar de alquiler, y este año, los alquileres aumentaron otra vez. Es hora de una disminución sustancial de alquileres, para dar marcha atrás a las décadas de aumentos injustificados y bajar los alquileres a niveles sostenibles.

La Presidenta del Condado de Manhattan, Gale Brewer, tiene una larga lista de propuestas, incluidas “Planificación previa para propuestas de zonificación que realmente incluyan la conservación de unidades con alquiler regulado, la construcción de vivienda permanentemente asequible, y una orientación hacia apoyar a NYCHA y a los sin techo”.

“Mi más importante prioridad es la plena ejecución de los 19 proyectos de ley contra el hostigamiento firmados por el alcalde el 30 de agosto”, dijo la Concejal Helen Rosenthal (demócrata de Manhattan). “Representan una amplia reforma en el Departamento de Edificios (Department of Buildings, DOB) y tendrán un impacto duradero en las vidas de inquilinos en toda nuestra ciudad. Muchos de los proyectos de ley, como mi legislación que creó una Oficina del Defensor de Inquilinos dentro del DOB, son destinados específicamente a poner fin a la construcción como forma de hostigamiento, donde un casero usa construcción peligrosa y perjudicial para desalojar a inquilinos de sus hogares”. Estas leyes amplían la definición del hostigamiento, refuerzan sanciones y mandan que el Departamento de Edificios priorice la seguridad de inquilinos en toda la Ciudad de Nueva York, añadió.

Mucho de lo que de Blasio logró en su primer período fue facilitado por su colaboración eficaz con la saliente Vocera del Concejo Municipal, Melissa Mark-Viverito. Su capacidad de promover su agenda en su segundo período dependerá igualmente en gran medida de su relación con el próximo vocero, quien se elegirá después de que el nuevo Concejo se convoque en enero.

El destino de la agenda de de Blasio en Albany en 2018, incluidas leyes de alquiler más fuertes, dependerá de si puede ganar el apoyo del Gobernador Andrew Cuomo. Cuomo, quien ha recibido millones de dólares en contribuciones de campaña por parte de la industria de bienes raíces, tiene una relación cómoda con los republicanos y demócratas renegados que controlan el Senado estatal, quienes igualmente reciben millones en dinero de bienes raíces para mantener débiles las leyes de alquiler. Hasta ahora, Cuomo ha mostrado más interés en frustrar las iniciativas de de Blasio que en trabajar con él para beneficiar al pueblo de la Ciudad de Nueva York.