¡Nueva York es nuestro hogar!

Coreando “Es una vergüenza, es una lástima, no podemos vivir en la ciudad de Nueva York,” varios miles de personas marcharon desde Stuyvesant Town hasta Union Square el 23 de mayo en la manifestación Nueva York Es Nuestro Hogar (New York Is Our Home), la protesta de inquilinos más grande desde 1997.
Los organizadores, que representan una coalición de más de 90 grupos comunitarios y de inquilinos, estimaron que la concurrencia sumó 7,000 personas. Los manifestantes rodearon Stuy Town y luego marcharon hacia el oeste en la calle 14, en una columna que se extendió desde la avenida C hasta la Primera Avenida.
“El precio de la vivienda en esta ciudad efectivamente resulta ser un robo”, dijo Ed Ott del Consejo Laboral Central (Central Labor Council) a la muchedumbre en Stuy Town.
La marcha tuvo cinco demandas: revocar el descontrol de viviendas desocupadas y poner fin a la pérdida de apartamentos de renta regulada; conservar la vivienda Mitchell-Lama y de Sección 8; reformar la agencia de vivienda estatal, para poner fin a aumentos de renta injustos y al hostigamiento; asegurar los fondos estatales para la vivienda pública de la ciudad; y limitar los pagos de renta para las personas que viven con VIH/SIDA a un 30 por ciento de sus ingresos. Sin embargo, brilló por su ausencia el reclamo de revocación de la Ley Urstadt, para otorgar autonomía en torno a sus leyes de renta a la ciudad.
Un grupo de más o menos 30 funcionarios elegidos encabezaron la marcha, mientras un contingente de la Red SIDA de Vivienda de la Ciudad de Nueva York (New York City AIDS Housing Network) anduvo detrás de una bandera dorada y azul e inquilinos de Stuy Town agitaron pancartas amarillas en forma de casas donde se leía “Salven nuestros hogares”. Al voltear la columna al norte en Union Square, la banda de metales Rude Mechanical Orchestra proporcionó un ritmo de segunda línea.
Los próximos pasos de la campaña Nueva York Es Nuestro Hogar incluyen un proyecto para trazar un mapa de los aumentos de renta en la ciudad y un viaje a Albany el 5 de junio para cabildear por proyectos de ley que revocarían el descontrol de desocupación y extenderían las protecciones de renta estabilizada a todos los proyectos Mitchell-Lama que salen del programa.