RGB aprueba aumento de un 4.5%

La junta de regulación de rentas del condado de Westchester congeló los alquileres este año, y la del condado de Nassau hizo casi lo mismo, pero la Junta de Regulación de Rentas (Rent Guidelines Board, RGB) de la Ciudad de Nueva York no quiso hacer nada del estilo. El 24 de junio, aprobó permitir aumentos de un 2.25 por ciento por una renovación de contrato de un año y un 4.5 por ciento por dos años.

Ambos de los representantes de inquilinos en la junta votaron a favor de las pautas y dijeron que no tuvieron más remedio si querían evitar aumentos más grandes. Los aumentos se aplicarán a las renovaciones de contrato vigentes entre el 1o de octubre y el 30 de septiembre de 2011.
“Si no doy mi apoyo a esta propuesta, la pauta va a subir”, dijo la representante de inquilinos Adriene Holder, con lágrimas en los ojos, antes de dar su voto. “Lo siento muchísimo”.

La junta había rechazado un congelamiento de alquileres anteriormente, por el margen de costumbre de 7 a 2, junto con aumentos un poco menos elevados propuestos por los miembros públicos Risa Levine y Betty Phillips Adams, quienes surgieron como un bloque “moderado”. Sin embargo, el nuevo presidente Jonathan Kimmel, junto con los también nombrados por Bloomberg David Wenk y Ronald Scheinberg, se unió a los representantes de los caseros para rechazarlos.

“Kimmel quiere dos y medio y cinco por ciento. Esto quiere decir que el alcalde quiere dos y medio y cinco por ciento”, refunfuñó un eminente activista inquilino durante un descanso antes de la votación final.

A Holder le molestó que la votación se arreglara para que ella tuviera que dar el voto decisivo. Kimmel y Wenk, quienes habían señalado que querían un aumento más grande, pasaron hasta que Holder dio su votación de “sí”, para luego votar “sí” después de ella.

“Lo siento muchísimo”, dijo Holder después de la reunión. “Estaba en evidencia que tendríamos que votar a favor de un aumento. Me sentí muy defraudada porque creí que mi voto era necesario para aprobar aumentos más bajos.

“Es una verdadera lástima después de lo que ocurrió en Westchester y Nassau”, añadió. “Allá, se escuchó a los inquilinos. Aquí, no se escuchó a los inquilinos”.

Risa Levine captó la mayor atención al hablar de su frustración respecto a servir en la junta y la tarea ingrata de tratar de equilibrar las necesidades de inquilinos que están perdiendo sus empleos con las de los caseros que están tratando de sacar ganancias de edificios cada vez más viejos. Censuró a los funcionarios públicos que “cínicamente trasladan la responsabilidad para vivienda asequible a este grupo” y arremetió contra las cortes estatales por su fallo que los aumentos mínimos para inquilinos de muchos años eran ilegales. Esta decisión, recientemente confirmada por la División de Apelaciones, anuló los aumentos mínimos que la junta impuso en 2008 y 2009 para inquilinos que han vivido en un apartamento por más de seis años y pagan menos de $1,000 al mes.

Holder respondió que los otros miembros de la junta creyeron que el mínimo era “original”. “A Ron [Languedoc, el otro miembro representante de los inquilinos] y a mí nos pareció ilegal”.

Las ideas de Levine para resolver la crisis de vivienda en la ciudad incluyen hacer a la legislatura estatal que aumente las subvenciones de vivienda; imponer una prueba de ingresos en los inquilinos de alquileres estabilizados, para que los que paguen menos de un 20 ó 25 por ciento de sus ingresos puedan perder su “vivienda subvencionada”; dar a los caseros descuentos de impuestos por la eliminación de pintura con plomo; y llevar a juicio las infracciones del código de vivienda. Llamó la estabilización de alquileres, con su aumento único para todo tipo de apartamentos, una “ley obsoleta”.

“Me parece que la mayoría de la Junta de Regulación de Rentas no cree en la estabilización dealquileres y no comprenden su importancia. Me parece que no entienden”, respondió Elana Shneyer, directora de organización del Pratt Area Community Council en Brooklyn. “He visto en Albany a muchas de las personas en esta sala luchando por un verdadero cambio. Nunca he visto a ningún miembro de la junta por allá”.

Ella señaló que la mayoría de los apartamentos de alquileres estabilizados en la ciudad son propiedades de grandes compañías. Éstas eligen invertir y asumir riesgos para sacar ganancias, mientras los inquilinos necesitan dónde vivir. “Basado en el comentario de Risa, queda bastante claro que ellos ven la estabilización de alquileres como una subvención”, añadió Shneyer. “Es una lástima que tengamos gente que no cree en el sistema votando sobre aumentos de alquileres”.

Los aumentos para desvanes se incluyeron en la votación sobre las pautas para apartamentos. La junta también votó, por 7 a 2, para congelar los alquileres en hoteles de apartamentos de una sola habitación (SRO) y pensiones.

Como era de esperar, los más o menos 80 inquilinos que acudieron para protestar se sintieron decepcionados. “Es horrible”, dijo Josephine Colon, de 74 años, residente de Park Slope. “Se está expulsando a todo el mundo. Los centros para atender a los ancianos están cerrando”.

“No hay bastante gente aquí”, dijo Sarah Young, una mujer con acento caribeño y de mayor edad, residente del Bronx. “Es exactamente como el tránsito. No hubo más de 200 personas en la sala. Hacen lo que les da la gana.

“Se ha elevado el gasto en comida. Se ha elevado el gasto en todo. ¿Cómo quieren que la gente viva?”